Archivo para ecuatorianos

Alicia Yánez

Posted in poemas with tags , on octubre 4, 2008 by edmolin657

ALICIA YANES COSSIO
NOVELISTA.- Nació en Quito el 10 de Diciembre de 1.928. Hija legítima del Ing. Alfonso Yánes Proaño, quien viajaba mucho, construía hospitales para el gobierno y finalmente trabajó para las oficinas del Punto IV y de Clemencia Cossío Larrea, inteligente, religiosa pero no beata y quizá hasta adelantada para su época porque siempre quiso ser una escritora pero se vio frustrada, contentándose con anotar los nacimientos de sus hijos en unas libretas donde vertía literalmente su cariño. Ambos quiteños.

Fue la segunda de una larga familia compuesta de diez hermanos que vivían en la calle Sodiro, donde eran famosos por sus travesuras y habitaban una casa propia de tres pisos que nunca se terminó de construir por los muchos cambios que le hacían y a la par de sus juegos infantiles su padre les llevaba libros, para que crecieran intelectualizados.

A los seis años ingresó al Colegio de los Sagrados Corazones en Santo Domingo.

De nueve, como sus compañeritas solían hablar de sus abuelos y Alicia no los tenía, inventó unos que vivían trabajando unas minas de brillantes en el Africa y eran medio atarzanados. Ella les escribía y ellos le respondían por cartas que enseñaba en el colegio, causando la conmoción que es de suponer en esos casos. Por eso diría después: “Tuve una infancia sumamente feliz, quizá un poco hombruna, influida por mis primeras lecturas: las obras de Julio Verne y las hazañas de Tarzán. Nunca me gustaron las muñecas.”

Su madre había notado sus inclinaciones poético-literarias y la apoyaba con gestos y palabras “pues siempre tuvo la ilusión de que yo sería una escritora y cuando nos compró a mi hermana mayor y a mi nuestros jueguitos de dormitorio, el de ella tuvo una peinadora porque era muy fiestera y el mío un escritorio para leer y escribir.”

Durante la secundaria fue alumna del Ing. Custode en matemáticas pero su incapacidad para asimilar números -disciplina- le impidió ganar el último año; en el cual, por un trabajo de redacción sobre Isabel La Católica, ganó una beca para estudiar periodismo en la Universidad de Madrid, por cuenta del Instituto de Cultura Hispánica.

En 1.949, dedicada por entero a las lecturas y en un mundo muy suyo, muy íntimo, su madre le reunió varios poemas y apareció “Luciolas” en 58 pags. con poesías vagarosas, sentimentales y nostálgicas, llenas de una sutil y melancólica tristeza por su salida del Colegio. Tras ese breve paréntesis se matriculó en el curso de 1.950 en su Colegio, que habíase cambiado a Rumipamba, donde permaneció hasta graduarse de Bachiller en 1.951.

Ese año había escrito un juguete escénico de carácter local titulado “Hacia el Quito de ayer” protestando contra la súbita modernización de la ciudad. En la obra aparecen en forma simbólica el Cucurucho de San Agustín, la Caja ronca, el Cristo sin cabeza, etc. y fue puesta en escena, meses después, por su madre, en el Colegio de los Corazones, durante una fiesta benéfica. Alicia ya se encontraba en España.

El viaje fue por barco, vía La Habana y le sirvió para conocer al estudiante cubano Luis Campos Martínez que la enamoró y se casaron el 18 de Marzo de 1.952 en la iglesia del Buen Suceso de Madrid. Juntos visitaron numerosos museos, ciudades y poblaciones y se maravillaron de la cultura europea. El estudiaba leyes y ella tomaba cursos libres. Vivían en un departamento de la calle Hilarión Eslava No. 38 del barrio Arguelles donde nacieron las gemelas. Entonces comenzó a escribir cuentos cortos sobre “los tíos” con mucho sabor andino por la nostalgia que sentía por la tierra.

En 1.953 viajaron dos meses a Guantánamo a visitar la familia Campos, luego pasaron a Quito pero su esposo no quiso ejercer la profesión de abogado. Vivían con sus padres y nació la tercera mujercita. El 56 regresaron a Cuba volvió a los cuentos y nació Luis Miguel, hoy famoso escritor.

En 1.959 tomaron unas vacaciones de dos meses en Quito. Ya estaba Fidel Castro en el poder y recibieron la noticia de que el régimen comunista había confiscado las propiedades agrícolas y rurales de la abuela de su esposo en Guantánamo, incluyendo la vieja y grande casa familiar. Su esposo dijo: “Si Cuba es el primer país que se hace socialista en América, yo quiero vivir en él” y por su necedad regresaron a La Habana, donde las autoridades del barrio comenzaron a fastidiarlos. “Paraban a las niñas en las calles para hacerles averiguaciones sobre las intimidades de sus padres y del hogar. Finalmente cundió el temor, la falta de garantías, las prisiones indiscriminadas, los fusilamientos seguían sucediéndose en el paredón ya no solamente contra los batistianos sino también contra ciertos ex fídelistas. Todo ello era producto de la nueva dictadura instaurada, incluso comenzaron a menudiar los desaparecidos y hasta se decía que existían manicomios especiales para los rebeldes al nuevo sistema.”

Finalmente logró salir del infierno castrista con su esposo y sus cuatro hijos en situación deplorable pues no les dejaron sacar nada y hasta las moneditas sueltas se las quitaron de los bolsillos. Nuevamente en Quito, alquilaron un pequeño departamento en casa de Laura Rivadeneira de Vela en la ciudadela La Floresta, después se cambiaron a donde hoy funciona el Conservatorio.

En 1.963, pobre, pero feliz, quiso dar rienda suelta a su deseo de novelar, de contar todo lo que tenía adentro, su mundo interior fantástico enriquecido de recuerdos y comenzó una novela como una nueva forma de expresión personal “usando el flujo de la conciencia a lo Joyce y el tratamiento de la memoria y el tiempo a lo Proust” que reunió a los cuentos de sus tíos de manera que se puede decir que solo les puso principio y final. Así fue como surgió “Bruna Soroche y Las Tías”. Cuando la obra estuvo terminada, fue enviada a la Bienal de Novela de la Casa de la Cultura Ecuatoriana con el nombre de “La Ciudad Dormida” y bajo el pseudónimo de “Romina'” pero el concurso fue declarado desierto.

En 1.964 publicó un segundo poemario “De la sangre y el tiempo” aparecido con un brillante prólogo de Francisco Tobar y García. El 69, justamente el día en que su último hijo ingresaba al Kinder, se empleó de profesora en el Colegio de la Providencia. El 70 pasó al Santo Domingo de Guzmán y también comenzó a enseñar en la Academia Cotopaxi existente por convenio con la Embajada de los Estados Unidos para la enseñanza de los hijos de diplomáticos y ciudadanos de ese país. Allí lo hizo a tiempo completo con un sueldo de seiscientos dólares mensuales y dio español y cultura ecuatoriana por espacio de trece años, hasta 1.983.

El 71 intervino en el Concurso Nacional de Novela convocado por el diario El Universo de Guayaquil bajo el pseudónimo de “Jersy Kosinki” con su novela anterior, ahora denominada “Bruna, soroche y los tíos” y ganó el primer premio de S/. 30.000 “por sus cualidades de fluidez narrativa, arquitectura novelesca, bella forma literaria y porque sin caer en el criollismo o costumbrismo de dudoso gusto, revela claramente su raíz y estirpe ecuatorianas.”

La obra tiene un fondo semejante al de Cien años de Soledad de García Márquez aunque con diferencias esenciales, representaba un trabajo casi continuo de cinco años y su venta fue un éxito sin precedentes. Cuenta, a través de una mujer joven que simboliza a la mujer universal, un mundo antiguo y lento -la cultura andina- que agoniza desde hace 500 años, visto bajo su perspectiva muy especial.

La novela ha conocido tres ediciones y ha sido adaptada al método Braile en inglés por la “Asociation recording for the blind” de los Estados Unidos. Bruna es la revisión de los hechos de una familia, por una jovencita que se lanza a vivir su propia existencia, lejos de los prejuicios y atajos de una ciudad apática y sin motivaciones, lo cual constituyó la novedad del feminismo de esos tiempos. De allí en adelante, convertida en una adalid del feminismo ecuatoriano por haber rechazado las caducas limitaciones históricas de la mujer de su Patria, las tradicionales virtudes -pasividad y debilidad de su sexo- de la escuela Católica, basada en la sumisión de la Virgen María en Nazareht, dedicóse a escribir sobre el tema de la mujer en su nueva manera, tratando de salir de su condición de ser sojuzgado en la sociedad latinoamericana, luchando por romper esos prejuicios morales, sociales y religiosos que atentan contra sus derechos fundamentales, sin negar la solidaridad con el varón evolucionado, digno de ser su compañero.

En 1.974 salió una colección de cuentos suyos ”El Beso y otras fricciones” en Ediciones Paulinas de Bogotá.

En 1.979 sacó su segunda novela “Yo vendo unos ojos negros” y nuevamente trató sobre el intento de la protagonista para vivir una vida de dignidad propia de su condición de ser humano. La protagonista, mujer de clase media casada con un burócrata inútil, luego de pasar muchas peripecias consigue un trabajo junto a otras mujeres vendiendo productos de belleza; pero tiene que dejarlo cuando comprende que está a punto de ser absorbida por el mercado de consumo.

Hernán Rodríguez Castelo ha dicho que es una novela desoladora sobre la condición de la mujer en nuestra sociedad corrupta por el dinero y el sexo, mundo subdesarrollado en que se halla desprotegida por su falta de preparación y experiencia, ingenuidad y debilidad…

En 1.980 lanzó su tercera novela “Más allá de las islas” donde se refieren las vicisitudes de ocho personajes que arriban a un mundo libre y puro –las islas Galápagos- buscando algo absoluto. Uno la poesía, otro el amor, el de más allá la sabiduría… I todos, en un momento decisivo de su existencia, experimentan la llegada de la muerte. Finalmente el pueblo corrompido por las bajas pasiones cobra una actividad inusual encausada a la destrucción y desaparece, pero del último de los ocho nace una nueva generación depositaría de las virtudes propias de sus antepasados, para habitar un nuevo paraíso. La novela encierra una parábola sobre el destino del hombre.

Ese año recibió la Medalla al Mérito Educacional de Primera Clase y en Diciembre fue aceptada por la Academia ecuatoriana de la lengua, a la que ingresó el 11 de Abril de 1.991 con un discurso titulado “El niño y la palabra”.

En 1.985 apareció su cuarta novela “La Cofradía del mullo del vestido de la Virgen pipona” cuyo argumento es contado por los cuatro viejos liberales de apellido Pando, que recuerdan sucesos que se dieron en un pueblo de la sierra y la historia de la imagen de la Virgen que allí veneran, que en un tiempo fue pipona y luego dejó de serlo pues oculto tuvo en su vientre los papeles que reconocían a los viejos Pando como propietarios de las tierras arrebatadas por los Benavides, caciques del pueblo. El joven comunista Manuel Pando logra organizar a las guerrillas del pueblo y se descubre que la Virgen había sido utilizada por la Iglesia como símbolo para la manipulación de la ignorancia, ingenuidad y sentimiento religioso popular.

En 1.986 asistió al I Encuentro de escritores de América Latina reunido en Israel. El 87 al I Festival Latinoamericano de Arte y Cultura en Brasilia y colaboró en los talleres de creatividad literaria del Centro Cultural San Sebastián a cargo del Banco Central. El 88 fue Instructora de los talleres del Liceo Internacional.

En 1.989 volvió a la palestra con una quinta novela “La Casa del sano placer”, proyecto cívico de una dama para dar respetabilidad a la profesión más antigua del universo, en una Casa del Sano Placer que funciona como colegio de instrucción sexual, moral y religiosa a base de una disciplina rígida. Con el tiempo todos se cansan de esta situación y las mujeres deciden acabar con el lupanar, pero al llegar un joven sacerdote transforma a las prostitutas en sus discípulas.

Aquí el personaje vuelve a ser la multitud representada por la comunidad que lucha por rescatar los derechos elementales de la mujer. El machismo continúa siendo un tema recurrente. La ironía, el sarcasmo y la hipérbola se hacen evidentes al tratar la supuesta superioridad masculina o demarcar criterios morbosos sobre la virginidad o el homosexualismo, etc.

La autora combate toda injusticia con humor cáustico, lenguaje político, composición simple y casi lineal, aunque usa la técnica del recuerdo para retrotraer la acción. Juegos de palabras, alegorías, reiteraciones, retruécanos, etc. inaugurando una nueva forma de novelar en el Ecuador, realismo mágico feminista y como en las anteriores trata sobre la soledad, la intolerancia, la tradición a través de costumbres que frenan todo avance, el ímpetu de sobrevivencia que hace revelar a sus personajes para lograr una existencia más auténtica. Todo ello contado desde una perspectiva muy personal y solidaria con la mujer nueva y con la multitud, que en todas sus obras adquiere caracteres de extraña solidaridad.

Tiene inéditas otras novelas de iguales características. Una de ellas es “El Cristo Feo”.

En 1.993 enviudó. Es una mujer superior cuya fama ha trascendido las fronteras patrias. En 1996 recibió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz a la mejor novela latinoamericana escrita por una mujer.

Débil y pequeñita de cuerpo, trigueña, pelo lacio y negro, facciones finas y hermosas, habla con parsimonia y seguridad contando diversos aspectos del feminismo ecuatoriano en su lucha por reivindicar para la mujer un puesto igual al del hombre. Su vocación por la literatura la ha llevado a escribir mucho pero no se siente satisfecha por los logros alcanzados, pues sabe que el camino es arduo aunque al final las palmas del triunfo algo signifique.

Vive gozando dé sus nietos y como buena abuelita los adora. Es madre del gran escritor Luis Miguel Campos Yánez, lo cual la llena de sana satisfacción pues ve que sus dones han sido trasmitidos.

En 1998 editó “Retratos cubanos” con 18 cuentos escritos entre 1957 y el 61 en Cuba y trata sobre la lucha del hombre por alcanzar su libertad, pero como se los requisaron a la salida de la isla los rescribió en 1996 mezclando historia y crudo realismo pues le tocó vivir todas esas historias.

Víctor Arregui (entrevista)

Posted in entrevistas, notas periodísticas with tags , on septiembre 28, 2008 by edmolin657

De qué trata ‘Cuando me toque a mí’?

Es una historia de la vida. Sobre un  médico legista.  Alrededor de él pasan algunas historias.  Trata sobre la soledad, la impunidad, el racismo, la ciudad, la sociedad.  Tal vez se resume en lo que un personaje llega a decir: Hasta para llegar al cielo se necesitan palancas.

¿Para hacer cine se necesitan palancas?

Víctor  nació en Guaranda hace  44 años. Desde hace 31 reside en la capital. Se encarga de la realización del festival Cero Latitud.

Para todo. Claro que sientes, uno siente y a veces eres parte de eso. Inevitablemente tienes que ser el conocido de… para que te ayude a  llegar a… para que te escuche lo  que quieres. Peor si dices que quieres hacer una película. Aunque poco a poco ha ido  tomando importancia:  las personas  nos  oyen, la empresa privada o cuando hay que  pedir un permiso para filmar en las calles. Ahí  la gente se emociona, te dicen: ¡Ah! una película ecuatoriana. ¡Qué chévere! Luego  dicen ¡qué bonito hobbie! No, no es un hobbie es un trabajo serio. No, pero qué bonito… O sea sí es bonito, pero a veces no se puede vivir de esto porque sí  se necesitan palancas.

¿El  aumento  del  cine ecuatoriano se debe a que el cineasta descubrió que tiene algo para decir?

Yo creo que estaban bien reprimidas las ganas de contar las historias. El rato que nos decidimos  estaban listas para ser contadas. Hay una necesidad grande de decir cómo somos, qué oímos, cómo son nuestras calles,  nuestras ciudades, nuestros rostros. Aprender a identificarnos con nuestros elementos propios  que a veces los rechazamos por lo que nos venden. Siempre nos están diciendo que todos somos rubios. Nos viven diciendo que vivimos en  casas de 500 metros y no hay tanto. El 90% de la población no es parte de eso. O sea, nos gusta la fritada, nos gusta vivir en departamentos, nos cuesta cada dólar que ganamos, es difícil.

Cuando me toque a mí es un título muy amplio

Es su segunda película. La primera fue ‘Fuera de juego’ con la que ganó un importante premio en el Festival de San Sebastián.

Es para pensar mucho. Cuando me toque ser padre de familia, ama de casa. Cuando ya nos toque  morir. Te toca nacer, ser niño, las  responsabilidades, trabajar, hacer películas.  A mí me ha tocado eso junto con una relación cercana a la muerte que tuve hace años. Por eso, cuando leí el libro del Alfredo me provocó adaptarlo, especialmente cuando habla de la ciudad.

Pero es guarandeño

Sí, pero llegué  a Quito y me adoptó la ciudad, como chagra. Es una urbe a la que amo mucho. Te da unos paisajes espectaculares, te da gente y te quita muchas cosas… eso de ser víctimas y victimarios de la ciudad.De qué trata ‘Cuando me toque a mí’?

Es una historia de la vida. Sobre un  médico legista.  Alrededor de él pasan algunas historias.  Trata sobre la soledad, la impunidad, el racismo, la ciudad, la sociedad.  Tal vez se resume en lo que un personaje llega a decir: Hasta para llegar al cielo se necesitan palancas.

¿Para hacer cine se necesitan palancas?

Víctor  nació en Guaranda hace  44 años. Desde hace 31 reside en la capital. Se encarga de la realización del festival Cero Latitud.

Para todo. Claro que sientes, uno siente y a veces eres parte de eso. Inevitablemente tienes que ser el conocido de… para que te ayude a  llegar a… para que te escuche lo  que quieres. Peor si dices que quieres hacer una película. Aunque poco a poco ha ido  tomando importancia:  las personas  nos  oyen, la empresa privada o cuando hay que  pedir un permiso para filmar en las calles. Ahí  la gente se emociona, te dicen: ¡Ah! una película ecuatoriana. ¡Qué chévere! Luego  dicen ¡qué bonito hobbie! No, no es un hobbie es un trabajo serio. No, pero qué bonito… O sea sí es bonito, pero a veces no se puede vivir de esto porque sí  se necesitan palancas.

¿El  aumento  del  cine ecuatoriano se debe a que el cineasta descubrió que tiene algo para decir?

Yo creo que estaban bien reprimidas las ganas de contar las historias. El rato que nos decidimos  estaban listas para ser contadas. Hay una necesidad grande de decir cómo somos, qué oímos, cómo son nuestras calles,  nuestras ciudades, nuestros rostros. Aprender a identificarnos con nuestros elementos propios  que a veces los rechazamos por lo que nos venden. Siempre nos están diciendo que todos somos rubios. Nos viven diciendo que vivimos en  casas de 500 metros y no hay tanto. El 90% de la población no es parte de eso. O sea, nos gusta la fritada, nos gusta vivir en departamentos, nos cuesta cada dólar que ganamos, es difícil.

Cuando me toque a mí es un título muy amplio

Es su segunda película. La primera fue ‘Fuera de juego’ con la que ganó un importante premio en el Festival de San Sebastián.

Es para pensar mucho. Cuando me toque ser padre de familia, ama de casa. Cuando ya nos toque  morir. Te toca nacer, ser niño, las  responsabilidades, trabajar, hacer películas.  A mí me ha tocado eso junto con una relación cercana a la muerte que tuve hace años. Por eso, cuando leí el libro del Alfredo me provocó adaptarlo, especialmente cuando habla de la ciudad.

Pero es guarandeño

Sí, pero llegué  a Quito y me adoptó la ciudad, como chagra. Es una urbe a la que amo mucho. Te da unos paisajes espectaculares, te da gente y te quita muchas cosas… eso de ser víctimas y victimarios de la ciudad.De qué trata ‘Cuando me toque a mí’?

Es una historia de la vida. Sobre un  médico legista.  Alrededor de él pasan algunas historias.  Trata sobre la soledad, la impunidad, el racismo, la ciudad, la sociedad.  Tal vez se resume en lo que un personaje llega a decir: Hasta para llegar al cielo se necesitan palancas.

¿Para hacer cine se necesitan palancas?

Víctor  nació en Guaranda hace  44 años. Desde hace 31 reside en la capital. Se encarga de la realización del festival Cero Latitud.

Para todo. Claro que sientes, uno siente y a veces eres parte de eso. Inevitablemente tienes que ser el conocido de… para que te ayude a  llegar a… para que te escuche lo  que quieres. Peor si dices que quieres hacer una película. Aunque poco a poco ha ido  tomando importancia:  las personas  nos  oyen, la empresa privada o cuando hay que  pedir un permiso para filmar en las calles. Ahí  la gente se emociona, te dicen: ¡Ah! una película ecuatoriana. ¡Qué chévere! Luego  dicen ¡qué bonito hobbie! No, no es un hobbie es un trabajo serio. No, pero qué bonito… O sea sí es bonito, pero a veces no se puede vivir de esto porque sí  se necesitan palancas.

¿El  aumento  del  cine ecuatoriano se debe a que el cineasta descubrió que tiene algo para decir?

Yo creo que estaban bien reprimidas las ganas de contar las historias. El rato que nos decidimos  estaban listas para ser contadas. Hay una necesidad grande de decir cómo somos, qué oímos, cómo son nuestras calles,  nuestras ciudades, nuestros rostros. Aprender a identificarnos con nuestros elementos propios  que a veces los rechazamos por lo que nos venden. Siempre nos están diciendo que todos somos rubios. Nos viven diciendo que vivimos en  casas de 500 metros y no hay tanto. El 90% de la población no es parte de eso. O sea, nos gusta la fritada, nos gusta vivir en departamentos, nos cuesta cada dólar que ganamos, es difícil.

Cuando me toque a mí es un título muy amplio

Es su segunda película. La primera fue ‘Fuera de juego’ con la que ganó un importante premio en el Festival de San Sebastián.

Es para pensar mucho. Cuando me toque ser padre de familia, ama de casa. Cuando ya nos toque  morir. Te toca nacer, ser niño, las  responsabilidades, trabajar, hacer películas.  A mí me ha tocado eso junto con una relación cercana a la muerte que tuve hace años. Por eso, cuando leí el libro del Alfredo me provocó adaptarlo, especialmente cuando habla de la ciudad.

Pero es guarandeño

Sí, pero llegué  a Quito y me adoptó la ciudad, como chagra. Es una urbe a la que amo mucho. Te da unos paisajes espectaculares, te da gente y te quita muchas cosas… eso de ser víctimas y victimarios de la ciudad.De qué trata ‘Cuando me toque a mí’?

Es una historia de la vida. Sobre un  médico legista.  Alrededor de él pasan algunas historias.  Trata sobre la soledad, la impunidad, el racismo, la ciudad, la sociedad.  Tal vez se resume en lo que un personaje llega a decir: Hasta para llegar al cielo se necesitan palancas.

¿Para hacer cine se necesitan palancas?

Víctor  nació en Guaranda hace  44 años. Desde hace 31 reside en la capital. Se encarga de la realización del festival Cero Latitud.

Para todo. Claro que sientes, uno siente y a veces eres parte de eso. Inevitablemente tienes que ser el conocido de… para que te ayude a  llegar a… para que te escuche lo  que quieres. Peor si dices que quieres hacer una película. Aunque poco a poco ha ido  tomando importancia:  las personas  nos  oyen, la empresa privada o cuando hay que  pedir un permiso para filmar en las calles. Ahí  la gente se emociona, te dicen: ¡Ah! una película ecuatoriana. ¡Qué chévere! Luego  dicen ¡qué bonito hobbie! No, no es un hobbie es un trabajo serio. No, pero qué bonito… O sea sí es bonito, pero a veces no se puede vivir de esto porque sí  se necesitan palancas.

¿El  aumento  del  cine ecuatoriano se debe a que el cineasta descubrió que tiene algo para decir?

Yo creo que estaban bien reprimidas las ganas de contar las historias. El rato que nos decidimos  estaban listas para ser contadas. Hay una necesidad grande de decir cómo somos, qué oímos, cómo son nuestras calles,  nuestras ciudades, nuestros rostros. Aprender a identificarnos con nuestros elementos propios  que a veces los rechazamos por lo que nos venden. Siempre nos están diciendo que todos somos rubios. Nos viven diciendo que vivimos en  casas de 500 metros y no hay tanto. El 90% de la población no es parte de eso. O sea, nos gusta la fritada, nos gusta vivir en departamentos, nos cuesta cada dólar que ganamos, es difícil.

Cuando me toque a mí es un título muy amplio

Es su segunda película. La primera fue ‘Fuera de juego’ con la que ganó un importante premio en el Festival de San Sebastián.

Es para pensar mucho. Cuando me toque ser padre de familia, ama de casa. Cuando ya nos toque  morir. Te toca nacer, ser niño, las  responsabilidades, trabajar, hacer películas.  A mí me ha tocado eso junto con una relación cercana a la muerte que tuve hace años. Por eso, cuando leí el libro del Alfredo me provocó adaptarlo, especialmente cuando habla de la ciudad.

Pero es guarandeño

Sí, pero llegué  a Quito y me adoptó la ciudad, como chagra. Es una urbe a la que amo mucho. Te da unos paisajes espectaculares, te da gente y te quita muchas cosas… eso de ser víctimas y victimarios de la ciudad.De qué trata ‘Cuando me toque a mí’?

Es una historia de la vida. Sobre un  médico legista.  Alrededor de él pasan algunas historias.  Trata sobre la soledad, la impunidad, el racismo, la ciudad, la sociedad.  Tal vez se resume en lo que un personaje llega a decir: Hasta para llegar al cielo se necesitan palancas.

¿Para hacer cine se necesitan palancas?

Víctor  nació en Guaranda hace  44 años. Desde hace 31 reside en la capital. Se encarga de la realización del festival Cero Latitud.

Para todo. Claro que sientes, uno siente y a veces eres parte de eso. Inevitablemente tienes que ser el conocido de… para que te ayude a  llegar a… para que te escuche lo  que quieres. Peor si dices que quieres hacer una película. Aunque poco a poco ha ido  tomando importancia:  las personas  nos  oyen, la empresa privada o cuando hay que  pedir un permiso para filmar en las calles. Ahí  la gente se emociona, te dicen: ¡Ah! una película ecuatoriana. ¡Qué chévere! Luego  dicen ¡qué bonito hobbie! No, no es un hobbie es un trabajo serio. No, pero qué bonito… O sea sí es bonito, pero a veces no se puede vivir de esto porque sí  se necesitan palancas.

¿El  aumento  del  cine ecuatoriano se debe a que el cineasta descubrió que tiene algo para decir?

Yo creo que estaban bien reprimidas las ganas de contar las historias. El rato que nos decidimos  estaban listas para ser contadas. Hay una necesidad grande de decir cómo somos, qué oímos, cómo son nuestras calles,  nuestras ciudades, nuestros rostros. Aprender a identificarnos con nuestros elementos propios  que a veces los rechazamos por lo que nos venden. Siempre nos están diciendo que todos somos rubios. Nos viven diciendo que vivimos en  casas de 500 metros y no hay tanto. El 90% de la población no es parte de eso. O sea, nos gusta la fritada, nos gusta vivir en departamentos, nos cuesta cada dólar que ganamos, es difícil.

Cuando me toque a mí es un título muy amplio

Es su segunda película. La primera fue ‘Fuera de juego’ con la que ganó un importante premio en el Festival de San Sebastián.

Es para pensar mucho. Cuando me toque ser padre de familia, ama de casa. Cuando ya nos toque  morir. Te toca nacer, ser niño, las  responsabilidades, trabajar, hacer películas.  A mí me ha tocado eso junto con una relación cercana a la muerte que tuve hace años. Por eso, cuando leí el libro del Alfredo me provocó adaptarlo, especialmente cuando habla de la ciudad.

Pero es guarandeño

Sí, pero llegué  a Quito y me adoptó la ciudad, como chagra. Es una urbe a la que amo mucho. Te da unos paisajes espectaculares, te da gente y te quita muchas cosas… eso de ser víctimas y victimarios de la ciudad.

Camilo Destruge Illingworth

Posted in historia with tags , on septiembre 28, 2008 by edmolin657


HISTORIADOR.- Nació en Guayaquil el 20 de Octubre de 1.863 Hijo legitimo del Dr. Alcides Destruge y Maitin, natural de Puerto Cabello, en Venezuela, médico, pensador y periodista, redactor principal de “El Rosicler” y “El Guayas” en 1.871, Gerente del Banco de Crédito Hipotecario en 1.872, Director de la Sociedad Financiera “El Porvenir” en 1,874, colaborador en “Los Andes” y en las revistas del Banco de Crédito Hipotecario en 1.878 y en “El Álbum” en 1,880 y Cónsul General de Venezuela en Guayaquil, y de su primera esposa Carmen Illingworth Décima- Villa, Guayaquileña.

García Moreno era amigo de su padre y con tal motivo éste matriculó a sus hijos Alcides, Juan Bautista y Camilo Destruge en el Colegio de San Luis Gonzaga a cargo de los recién llegados Hermanos Cristianos, donde terminaron la primaria. Posteriormente realizaron la secundaria en el “San Vicente del Guayas” y Camilo obtuvo su bachilléralo en 1.881. Hablaba correctamente francés e inglés, idiomas que le había enseñado su padre, “tocaba muy bonito el piano” y algunas noches hacia guardia como bombero voluntario. Era, lo que se dice, un joven activo, simpático, inteligente, ilustrado y feliz.

A fines de 1.882 se escapó de la casa y pasó al campamento de Alfaro en Mapasingue donde se enroló como soldado raso “Regenerador”. El 9 de Julio de 1.883 asistió a la toma de Guayaquil. En Marzo del 884 integró el plantel de redactores del diario liberal “El Telégrafo” que dirigía Juan Murillo Miró.

En Mayo fundó por humorada el semanario joco-serio “La Gallina Ciega”, con sus amigos Amadeo Inquieta y Manuel Falques. En Enero de 1.885 “El Telégrafo” inició campaña contra el gobierno protestando por el fusilamiento de Nicolás Infante. La redacción se convirtió en centro de activa conspiración y el Presidente Caamaño terminó por desterrar a Murillo. Entonces Destruge se unió a los guerrilleros “Chapules” que combatían en la Provincia de los RÍOS bajo las órdenes del Coronel Ruiz Sandoval y al ser derrotado el movimiento, salvó a duras penas la vida y se escondió en el Morro, trabajó de profesor primario y envió colaboraciones a “El Globo” de Guayaquil, sin decir donde las escribía, para evitar las pesquisas del Presidente Caamaño, pues se encontraba fuera de ley.

En Febrero de 1.888 figuró en la redacción de “El Diario de Avisos” donde tenia a su cargo una columna bajo el seudónimo de “Camilo Desnioulins” y contrajo matrimonio con Mercedes Lucero y Barbotean, que compartió su suerte hasta el fín. Tuvieron una extensa familia compuesta de 7 mujeres y 3 hombres y fueron felices.

El domingo 26 de Octubre de 1.890, a eso de las 3 de la tarde, intervino en el incendio del almacén de telas “La Torre de Eiffel”, de propiedad de Gainsborg, en Malecón y Elizalde y recibió una profunda quemadura en la pierna izquierda, de cuyo resultado cojeó para el resto de su vida.

En 1.892 escribió en “Los Andes” y en 1.893 en “‘El Globo Literario” bajo el seudónimo de “Maclio” Desde el 94 comenzó a colaborar en la revista semanal de literatura, ciencias y arte “Guayaquil” que dirigía el doctor Cesárao Carrera Padrón. En 1.895 saludó el arribó de la revolución liberal y estuvo junto a Alfaro, amigo de confianza de su padre. Ese ano publicó “La Carta del Gran Capitán” en 42 pags.

En 1.896 volvió con Murillo en la segunda época de “El Telégrafo”. Durante el Incendio Grande no sufrió pérdidas porque vivía cerca de San Alejo, que no se quemó. Redactó “El Propagandista” en Daule, en 1.897 escribió en “El Crepúsculo” como Juan Pancho y fue designado Interventor de la Tesorería de Hacienda de Guayaquil. En 1.898 ascendió a la Inspección General de Telégrafos con sede en Quito. En Enero de 1.899 regresó a Guayaquil contratado por Luciano Coral como redactor principal del diario “El Tiempo”.

Ese año publicó el “Ecuador y el Perú en su cuestión de Limites” en 106 págs,. En 1.900 escribió para “Guayaquil artístico” y desde el 3 de Diciembre para “El Voto Nacional”, periódico fundado por un club o comité presidido por el Dr. Emilio Arévalo en respaldo de la candidatura presidencial del General Leónidas Plaza Guitérrez, En 1.901 falleció su padre casado in extremis con su enfermera y por eso la herencia disminuyó en mucho, el gobierno de Venezuela lo designó Cónsul en reemplazo de su padre, funciones que ejerció hasta su muerte.

Ese año publicó el folleto “Para la Historia, una sentencia del Tribunal de Cuentas de Guayaquil”. En 1.902 editó “En honor de Vicente Rocafuerte la instrucción Pública ” y colaboró en “El Telégrafo” y “EI Propangandista”. En 1.903 comenzó a imprimir su “Álbum Biográfico Ecuatoriano”, obra en la que había puesto sus mejores bríos juveniles, la que más quiso de todas las suyas, que salió de cinco tomos entre 1.903 y el 5 y constituye un clásico de la bibliografía nacional. Los tomos contienen 198, 312, 321, 216 y 194 páginas, respectivamente. En 1.984 el Banco Central puso una segunda edición a la circulación en dos tomos de 451 y 452 págs.

También colaboró en la revista “Olmedo” entre 1.903 y el 6 bajo su seudónimo de “Camilo Desmoulins”, Entre 1.905 y el 6 fue miembro de la redacción del diario “La Nación”, al triunfar la revolución Alfarista, ejerció la dirección del diario “La Nación”; y luego ocupó la Subsecretaría del Ministerio del Interior, siendo titular Amallo Puga Bustamante.

En 1.906 habla dado a la luz pública “El Ecuador. La Expedición de Flores- Proyectos de Monarquía americana. 1.846-47” en 55 páginas y “Cuestiones históricas. El envenenamiento del Arzobispo Checa, estudio documentado” en 76 páginas, que causó conmoción nacional por ser la primera obra seria escrita sobre tan vergonzoso y criminal suceso.

En 1.907 publicó “Ecuador, estudios, relaciones y episodios históricos” en 269 páginas, recopilación de varios de sus escritos aparecidos con anterioridad en diarios y revistas de Guayaquil y envió colaboraciones a “La Reacción”, firmando con las iniciales “R.C.”. Este periódico salió en dos épocas, la primera en 1.907 y la segunda y última en 1.912, También fue redactor de “La Época”, de “El Chimborazo” de Riobamba y de “El Comercio” de Quito, firmando como “Maclio” o como “Giles D’ Amecourt”.

En 1.908 regresó a Guayaquil y fue designado Director de la Biblioteca Municipal en reemplazo de J. Ramón Alvear Pallares que había renunciado Su labor en dicho centro cultural fue exitosa. Personalmente clasificó y catalogó los valiosos documentos del archivo histórico, trabajando de 9 a 10 horas diarias de prolija investigación, pues era un intelectual esforzado, incansable En 1.909 fundó el Museo Municipal adscrito a la Biblioteca formó con José Antonio Campos una comisión que aconsejó a lamunicipalidad de Guayaquil la adopción del Escudo o Pabellón de la provincia libre de Guayaquil y en 1.909 editó los “Discursos de Dn. José Mejía en las Cortes españolas de 1.810-13. con un Prólogo Histórico” en 128 páginas y “Controversia histórica sobre la iniciativa de la Independencia americana. Ecuador” en 134 páginas, refutando un Alegato del escritor bolivariano Luis Arce y re iterando para Quito la primacía en proclamar la independencia. En 1.910 fundó el “Boletín de la Biblioteca” a medias con Juan Antonio Almirante, que salió hasta 1.918 y donde escribieron numerosos intelectuales del país.

En 1.911 publicó “La Gran defensa de Guayaquil”. En 1.913 escribió en “El Diario Ilustrado” y en “La Palabra” con varios de sus seudónimos ya conocidos y editó una Historia del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil” y la “Biografía del General Juan Illingworth” su ilustre abuelo materno, en 310 páginas.

En 1.914 fue designado Director de la Sección histórica del periódico Municipal “Nueve de Octubre”. En 1.915 saltó a la luz pública su “Prontuario de Historia del Ecuador” en 65 páginas y el “Compendio para las Escuelas y colegios de la República” en 97 páginas. Al siguiente año apareció la segunda edición y un pequeño “Diccionario Biográfico Escolar” en 95 páginas, resumen de los cinco tomos de su gran diccionario y que también recibió una excelente acogida por su utilidad didáctica. El Gobierno de Venezuela lo condecoró con la “Medalla de la Orden del Libertador”.

En 1.916 dirigió el periódico “La Crónica Ilustrada”. En 1.918 publicó una nueva “Cuestión Histórica- Entrevista de Bolívar y San Martín” en 59 páginas y en Octubre salió su folleto titulado “La Columna de Octubre, relación histórica del homenaje de Guayaquil a los próceres de la Independencia”.

Al acercarse et primer centenario de la Independencia, la Municipalidad de Guayaquil organizó dos magnos Concursos históricos, uno general sobre la efemérides y otro particular o bibliográfico Destruge se presentó y triunfó en ambos; mandó al primero su “Historia de la Revolución de Octubre y Campana Libertadora de 1.920-22” en 407 Páginas con vista a documentación inédita y muy valiosa, que mereció el Primer Premio consistente en “Medalla de Oro”, E! Jurado recomendó su publicación y la “Junta del Centenario de la Independencia de Guayaquil” adquirió la propiedad literaria y la imprimió en 1.920 en Barcelona con el seudónimo anagramático “D’Amecourt”, utilizado por Destruge en el Concurso Este error acaba de ser corregido en la segunda edición en 1.982 Al segundo concurso envió la “Biografía del General León de Febres-Cordero, Prócer de la independencia de Guayaquil y benemérito de la Emancipación americana”, El jurado compuesto de tres miembros declaró que la obra triunfadora tenia como defecto numerosas interpolaciones de párrafos de otros autores. Entonces Destruge escribió “Observaciones al Informe elevado al Ilustre Concejo Cantonal por los Sres. José Eleodoro Avilés y José Gabriel Pino Roca, miembros del Jurado de Obras Históricas para el Centenario” en 28 páginas, donde manifestó que dichas interpolaciones eran tomadas de obras suyas, escritas con anterioridad. Esta biografía salió impresa en 1.920, con pasta roja y gruesa, en 96 páginas.

En 1 922 editó en Caracas “Dña. Manuela Sáenz” en 16 páginas. En 1,923 salió a la luz “Centenario de la Escuela Naval de Guayaquil” en 10 páginas. En 1.924 y con motivo de las celebraciones del primer Centenario de la batalla de Ayacucho, “Guayaquil en la Campaña Libertadora del Perú” en 106 páginas, que bien podría ser considerada una continuación de su obra triunfadora en 1.920. Ese mismo año editó el primer tomo de la “Historia de la Prensa de Guayaquil” en 198 páginas; el segundo tomo apareció un año después en 210 páginas en los Boletines de la “Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos”. La Segunda edición de esta obra completa en 1.982, en Quito, por el Banco Central. (1)

 

(1) A nuestro gusto la “Historia de la Prensa de Guayaquil” es la obra más atrayente de Destruye, la que se deja leer con mayor facilidad. El primer tomo llegó hasta 1.875 y el segundo a 1.920.
En 1.925 salió a la luz “Homenaje del I. Concejo Cantonal a Vicente Rocafuerte, con documentos” en 121 páginas y fundó la “Revista Municipal”.

Desde hacia algún tiempo se cansaba con mucha frecuencia y por eso creyó oportuno en 1.926 renunciar a la Dirección de la Biblioteca y Museo Municipales y solicitar su jubilación por limite de edad. Tenia 62 años, gozaba de aparente buena salud, vivía en un departamento alto alquilado en 9 de Octubre y Boyacá. En el dormitorio tenia su hamaca para leer y tomar notas. Escribía en un gran escritorio al lado de varios estantes repletos de libros. La cama matrimonial, un gran ropero tallado y un arcón verde donde guardaba en perfecto orden documentos y originales, completaban el decorado. Por su incansable estudiar no salía de noche. El tiempo le era corto para leer, escribir con can útero, tomar notas a lápiz y compaginar documentos. A veces sus hijas le servían de secretarias. Numerosos estudiantes lo visitaban en son de consulta y como era un excelente conversador, tenían para largo.

Tanto trabajar preocupaba a su esposa que en ocasiones le preguntaba ¿No estás cansado? En otra era más directa y decíale ¡Viejito, no trabaje tanto! pero él no hacia caso y seguía hasta altas horas; admira la abundancia de sus libros, escribió para varias vidas.

La Municipalidad lo jubiló con S/400 mensuales y designó “Cronista Emérito de Guayaquil”, expidiendo un honorísimo Acuerdo que él prefirió recibir en privado.

En 1.926 ya no fue a trabajar pero editó “Orígenes del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil”, en 9 páginas e “Incursiones Piráticas”. En 1.927 empezó a ordenar papeles para conmemorar del I Centenario de la Batalla de Tarqui. En 1.928 dio a la luz “Ecuador-Perú. Dos centenarios. Combate de Malpelo. Agresión a Guayaquil. La defensa de la ciudad. Relaciones Históricas” en 53 páginas y aunque no se sentía muy bien se dio mayor prisa y empeño para terminar Tarqui”. Por fin el 21 de Febrero de 1.929 culminó su obra, hacia mucho calor, sudaba y se había agotado. Cuatro días después, el Z5, a eso de las 6 de la tarde, sintió sed y pidió un vaso de agua, cuando BU señora se lo trajo estaba acostado en la hamaca y no podía hablar ni moverse, le había comenzado el derrame cerebral. Llamaron al Dr. Herman Parker que estaba a solo dos cuadras, pero todo fue en vano, no volvió a recuperar el conocimiento y falleció a las 3 de la tarde del 26.

La ciudad se conmovió. Había fallecido el gran historiador, el Cronista Emérito, La Municipalidad se hizo presente, costeó los funerales y designó al nuevo Director de la Biblioteca y Museo, Dr. Modesto Chávez Franco para que tomara la palabra en las exequias. La prensa Nacional dijo: Destruge, con su ciencia ha trocado el polvo de los archivos en las reliquias de sus obras. Ecuador ha perdido al mejor historiador del Centenario.

En la confusión de esos momentos un familiar tomó los originales de “Tarqui” y por allí deben estar, pues aun no aparecen. En su juventud había sido poeta fino y jocoso. En 1.912 dedicó a Laura Sánchez Destruge de Guzmán la poesía ¡Ay sobrina!. Alto, baleo, delgado, pulcro en su vestir, pulido en sus acciones, pelo corto, grandes bigotes, facciones finas y muy regulares. Carácter jovial, ágil para el periodismo y estilo claro para la crónica y la historia. Una calle y un Colegio de Guayaquil llevan su nombre

Benjamín Carrión Mora

Posted in Author's name with tags , , on septiembre 25, 2008 by edmolin657

BENJAMIN CARRION MORA
PROMOTOR CULTURAL.- Nació en Loja “el último rincón del mundo y al mismo tiempo el sitio más bello del universo” según propia confesion, el 20 de Abril de 1.897. Hijo legítimo de Manuel Carrión Riofrio, profesor de literatura y poeta fallecido en 1.903 y de Filomena Mora Bermeo, lojanos.

Infancia plenamente feliz y el último de diez hermanos, fue bautizado como Manuel en honor a su padre y después le agregaron Benjamín por ser el menor de la familia. Huérfano de seis años. No tuvo instrucción primaria pero su madre le enseñó las primeras letras y un poco de francés aprendido por ella de las monjas belgas de Cuenca. Mas tarde realizó la secundaria en el “Bernardo Valdivieso” donde su profesor de matemáticas Adolfo Valarezo lo orientó hacia la cultura mientras su hermano Héctor Manuel le enseñaba literatura francesa y especialmente a los poetas modernistas Baudelaire y Rimbaud. En 1.910 pretendió enrolarse durante la movilización general decretada contra el Perú pero fue rechazado “por mocoso novelero”, de suerte que siguió leyendo los libros de su hermano. El 13, en el cuarto curso, descolló en Algebra, Trigonometría, Cálculo Diferencia e Infinitesimal.

En 1.914 comenzó a frecuentar las reuniones literarias que celebraba en su casa el Gobernador Pío Jaramillo Alvarado; con gente de su generación colaboró en el periódico “Vida Nueva” que dirigía Clodoveo Jaramillo Alvarado y tenía un marcado tinte modernista. De esa época es su poema “Libertad y Civilización”

En 1.916 se graduó de Bachiller y viajó a Quito a estudiar en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central, empezó a reunirse con otros jóvenes y en los café de la plaza del Teatro hacían recitar a Ernesto Noboa y Caamaño y a Humberto Fierro, fue electo presidente de la Escuela de Derecho, colaboró en la “Revista de Estudio Jurídicos” y en el diario “El Día” de Ricardo Jaramillo donde trabajó seis años. En 1.918 dirigió “La Revista” denunciando el anquilosamiento de la Universidad ecuatoriana y colaboró en el semanario humorístico “Caricatura”. En 1.919 escribía versos sentimentales como “Romance antiguo” el cuento “Mariana” que nunca publicó, y figuró entre los Directores de la Revista Literaria mensual lojana “Nuevos Perfiles”.

En 1.920 fue designado miembro de la “Sociedad Jurídico Literaria”, estuvo entre los fundadores de la “Federación de Estudiantes del Ecuador” FEUE. y el profesor Humberto Albornoz amplió sus horizontes de lectura prestándole libros de autores españoles recientes. Ese año colaboró en la revista guayaquileña “Juventud Estudiosa” de Teodoro Alvarado Olea.

En 1.922 se graduó de Abogado, regresó a Loja, triunfando en los Juegos Florales y contrajo matrimonio con su prima segunda Agueda Eguiguren Riofrío, de 16 años, a quien había conocido tiempo atrás en una fiesta de Navidad. Tuvieron dos hijos y una vida plena y feliz.

En 1.923 desempeñó la prosecretaría de la Cámara de Diputados. En 1.924 la dirección de la Gaceta Judicial órgano de la Corte Suprema. En 1.925 el Presidente Gonzalo S. Córdoba, muy amigo de su familia, lo envió de Cónsul del Ecuador a El Havre.

En Europa se dio tiempo para estudiar en la “Ecole de Hautes Etudes” de París y asistía a las tertulias de Gabriela Mistral en el hotel de Montpassie; allí nació la idea de fundar la editorial “París América” para publicar libros hispanoamericanos. También visitaba al maestro Miguel de Unamuno y conoció a José Vasconcelos, Francisco García Calderón, Manuel Ugarte, Alfonso Reyes y José María Arguedas entre los hispanoamericanos y a Roman Rolland, Georges Duhamel y Herman Keyserling entre los europeos.

En 1.928 editó en Madrid “Algunas opiniones sobre los creadores de la nueva América” en 18 págs. con prólogo de su amiga Gabriela Mistral donde estudió a Vasconcelos, Manuel Ugarte, Francisco García Calderón y Alcides Arguedas. Este primer ensayo le granjeó el respeto y la simpatía de la crítica.

En 1.929 apareció “El desencanto de Miguel García” novela de costumbres políticas ecuatorianas, en 219 págs. que después juzgó un “pecadillo de juventud”.

En 1.930 frecuentaba las tertulias del café de Madeleine y discutiendo sobre la producción hispanoamericana presentó en Diciembre a Teresa de la Parra, Adolfo Costa Durels, Lascone Tegui, Miguel Angel Asturias, Tonio Salazar, Cesar Vallejo, Carlos Días, al grupo de Guayaquil, recién formado por Gallegos Lara, Gil Gilbert y Aguilera Malta, dándole el espaldarazo consagratorio. A pesar de la pésima impresión y cortedad del libro, Carrión habló de ellos dándole el respaldo crítico que requería el realismo social para imponerse definitivamente, pues Francisco Ferrandis Albors ya lo había presentado como algo excepcional en las páginas de “El Telégrafo” de Guayaquil.

En 1.931 publicó “Mapa de América” en 135 págs. dentro de la misma línea de crítica que iniciara tres años atrás, con estudios de Teresa de la Parra, Pablo Palacios, Jaime Torres Bodet, el vizconde de Lascone Tegui, Carlos Sabat Ercasty y José Carlos Mariategui, pues el crítico anterior había sido Gonzalo Zaldumbide. Con esta nueva obra se consagró “el crítico de su generación y la siguiente”. Este fue el libro que más trabajo le costó y al que más cariño le tuvo.

Ese año pasó al Consulado General en Lima y el Callao y casi enseguida fue ascendido a secretario de la Legación del Ecuador, pero prefirió regresar a Quito tras seis años de ausencia interviniendo activamente en política como miembro del reciente creado partido Socialista, poco después sería nombrado Secretario General de ese partido.

El encargado del poder ejecutivo Dr. Alfredo Baquerizo Moreno lo nombró en Octubre del 31 Ministro de Gobierno, pero Carrión no aceptó en solidaridad con los universitarios apaleados en las calles. Entonces volvió a escribir en “El Día” y empezó a dictar la cátedra de sociología en la Universidad Central.

Tras la descalificación de Bonifaz intervino en los sucesos relacionados con la batalla de los cuatro días, que permitió la subida de Alberto Guerrero Martínez, quien lo designó Ministro de Educación en Septiembre de 1.932. Entonces publicó un Plan de Labores, programa extraordinario que algunos calificaron de utópico. La gente se emocionó ante el milagro que ofrecía el flamante Ministro pero éste no se produjo.

Al ascenso de Martínez Mera en Diciembre de ese año, Carrión volvió a la vida privada. Su gestión ministerial solo había durado tres meses. Mientras tanto al partido Socialista había declarado la oposición al gobierno y en la casa de Carrión, su Secretario General, se organizaba el Congreso del Partido. En tales circunstancias a principios del 33, su amigo el Canciller Dr. Antonio Quevedo le propuso la Embajada en México y aceptó, desencadenado el derrumbe de sus coidearios que en desquite decretaron su expulsión.

Su misión duró dos años, tiempo que aprovechó para escribir y publicar “Atahualpa” en 315 pags. el mejor de sus libros según criterio generalizado, “obra de pasión creadora y biografía de la conquista bellamente escrita” que ha conocido varias ediciones en 1.939 y en 1.970 en el No. 38 de Clásicos Ariel y ha sido traducida al inglés y al francés. Libro que gira alrededor del choque de dos culturas la Española y la Americana.

A su regreso en 1.935 ocupó la cátedra de Literatura en la Escuela Superior de Pedagogía de la Universidad Central, y anunció el nacimiento de un gran pintor, que acababa de ser rechazado del Salón “Mariano Aguilera”, Eduardo Kingman Riofrío. Al año siguiente ejerció la presidencia de la “Sociedad Jurídico Literaria”.

Entonces la editorial Ercilla de Chile le solicitó un volumen antológico que salió a la Luz en 1.937 con el título de “índice de la poesía ecuatoriana contemporánea” en 169 págs. y que causó escándalo nacionalidad porque se burló de la poesía Mariana y de los Poetas cuencanos. El asunto trajo cola y Francisco Ferrandis Albors agregó que Remigio Crespo Toral era un carpintero del verso. Mientras tanto la dictadura del Ing. Federico Paez había iniciado en 1.936 un vuelco a la derecha y comenzó la represión de las izquierdas a escala nacional. Carrión fue encarcelado y sufrió destierro a Ipiales con su esposa y Gonzalo Escudero, hasta que Antonio Quevedo les consiguió el permiso para que pudieran regresar. Después surgió el grupo “Inquietudes Nuevas” con Angel Modesto Paredes y Gonzalo Escudero.

En 1.937 fue designado por el canciller Luis Bossano, de la dictadura de Enríquez Gallo, para Ministro Plenipotenciario en Bogotá y allí permaneció dos años, colaborando en varias publicaciones y tratando a la intelectualidad de ese país.

A fines del 38, enterado de la elección presidencial de Mosquera Narvaéz, regresó a Quito con un mes de permiso. En el interim fue reemplazado por Gonzalo Zaldumbide y entonces Carrión telegrafíó a su familia y se reunieron en Quito. De allí en adelante escribió en diarios y revistas del país y del exterior, dictó su cátedra en la Universidad Central y dirigió “Nuestra España” en 79 pags. homenaje de los poetas y artistas Ecuatorianos a la República española, atacada por el falangismo.

Entre 1.941 y el 43 aparecieron en “El Día” una serie de artículos titulados “Cartas al Ecuador”, al estilo de las escritas por Rocafuerte en 1.843 en Lima. En ellas estudiaba Carrión la problemática del Ecuador y América manifestando que había llegado la hora de indohispania. Esta primera Serie fue editada en 1.943, en 149 pags. como un ensayo de interpretación socio-histórica, en la que Carrión luchó por dar a conocer lo ecuatoriano y sentó las bases de su teoría de la pequeña gran nación por la cultura, a través de la búsqueda de nuestra identidad, en esto, como en muchos otros aspectos de su vida, se motivó a través de una instuición genial. Entonces Arroyo del Río vetó su candidatura al rectorado de la Universidad Central y Carrión escribió “El Pensamiento vivo de Montalvo”, ensayo.

Entre el 43 y el 44 conspiró con Jacinto Jijón, Camilo Ponce, José María Plaza Lasso. Después de la revolución del 28 de mayo de 1.944, gestionó la creación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, fue su primer presidente y fundó la revista “Letras del Ecuador” que devino en órganos casi oficial de dicha institución. Carrión fue el alma de la Casa, laboraba casi a tiempo completo y sin sueldo, promocionando la plástica, fomentando el teatro, publicando lo mejor de la producción Literaria, invitando a primeras figuras internacionales y fundó el Instituto Ecuatoriano del Folklore. En 1.946 presentó una Memoria sobre la vida y actividades de la Casa, titulándola “Un año de labores”, en 35 pags.

En 1.945 presidió el Instituto, escribió sus ensayos “San Miguel de Unamuno” y “Santa Gabriela Mistral”. En 1.947 fue electo Diputado al Congreso extraordinario y luego miembro del Consejo Ejecutivo de la Unesco con sede en París. En 1.948 pasó de Embajador en Chile pero renunció al año siguiente y a su regreso a Quito el Congreso lo nombró Vocal principal del Consejo de Estado.

En 1.950 fue director general del Diario “El Sol”. En 1.951 apareció “El nuevo Relato ecuatoriano”, crítica y antología en dos tomos, de 408 y 541 págs. respectivamente, del que Rodríguez Castelo ha opinado: “Carrión precisa el sentido y valora el aporte de los hombres del 30 en la línea que fueron más potentes, el relato, pero la voluminosa obra nunca nos da todo lo que acudimos a pedirle lo cual no impide que tenga lugares de crítica agudísima, luminosa, suscitadora, casi profética”.

En 1.952 editó “Puerto Rico, un pueblo manos a la obra” y fue designado Presidente de Honor de “Alianza Democrática Nacional”. En 1.954 apareció “San Miguel de Unamuno”, con selección de ensayos, en 327 págs. defendiendo al gran escritor y maestro español, pero tan inofensiva obrita en 1.957 fue puesta en el índice de los libros prohibidos por el Vaticano, lo que ocasionó la burla de los ecuatorianos cultos.

En 1.955 prologó bellísimamente en 32 págs. la “Historia de Loja y su Provincia” de Pío Jaramillo Alvarado, su antiguo maestro y amigo el más admirado. En 1.956 apareció “Santa Gabriela Mistral” en 339 págs. con nuevos ensayos.

Entre 1.955 y el 56 volvió a la presidencia de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Su nombre había alcanzado preeminencia internacional y la Universidad de México lo contrató de profesor de Historia de la Literatura Hispanoamericana, ejerciendo dicha cátedra entre 1.956 y el 58 que por la rotura de una pierna en accidente, regresó a operarse en Quito. Entonces apareció en la revista política “La Calle” sus “Nuevas Cartas al Ecuador” que recogió en un volumen de 202 págs.

En 1.959 editó “García Moreno, el santo del patíbulo” en 746 págs. libro extraordinario por el enfoque psicológico del personaje, que la pudibundez de la seudo critica ha calificado de mediocre, sin darse cuenta que es el estudio de toda una época. Ese año fue condecorado “Al mérito Docente” por la Universidad Central, por cumplir 25 años de labores.

En 1.960 fue candidatizado por los estudiantes de país para Vicepresidente de la república en binomio con el Dr. Antonio Parra Velasco, ex rector de la Universidad de Guayaquil, y aunque la campaña fue muy irregular, Carrión se separó de ella un mes antes con una fracción del socialismo y la CFP. retiró su apoyo a última hora y el resultado de las votaciones arrojó un triunfo para Velasco Ibarra, el slogan “Parra – Carrión, revolución”, aún se recuerda con patriótica emoción no exenta de una sutil melancolía. En esa oportunidad Carrión esgrimió la idea de la segunda independencia.

En 1.961 salió en Buenos Aires “El Pensamiento vivo de Montalvo”. En 1.963 la estulta dictadura de Castro Jijón lo encarceló varios días en el Panóptico, de donde partió a dictar su cátedra en la Universidad de México. Entonces publicó “Porque Jesús no vuelve” en 396 págs. El 64 asistió en Génova a una invitación del Padre Angel Arpa, director del “Columbianum Institución Cultural para América Latina”, presidió la II comisión, la ideológica. El 65 firmó el Acta de constitución de la “Comunidad Latinoamericana de Escritores” con sede en México.

En 1.966 defendió a su amigo el crítico y novelista G. Humberto Mata en su ensayo titulado: “El Comprendedor y Montalvo”, sobre dicho escritor. Ese año volvió a la presidencia de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. En 1.967 fue electo presidente del Tribunal Supremo Electoral, pero a las pocas semanas un corrupto entente político de los conservadores lo depuso del cargo. Por esos días apareció su obra de relatos titulada “El cuento de la Patria”, escrita para formar el criterio de la juventud ecuatoriana, en 236 págs. Durante la presidencia de Otto Arosemena Gómez, la Casa de la Cultura y Carrión le ofrecieron un banquete del que salió la Embajada en México para Carrión, quien viajó a ese país bajo las severas protestas de sus codearios comunistas, especialmente Manuel Agustín Aguirre, que no aceptaba ninguna clase de entendimientos.

En 1.968 México le otorgó el premio “Benito Juárez”. En 1.970 presidió el Jurado del premio “Rómulo Gallegos” y dio a la luz “Raíz y camino de nuestra cultura”•con 8 ensayos de gran claridad mental, en 133 págs. el 71 presidió el V Consejo de Honor Editorial de la Biblioteca “Clásicos Ariel”.

En 1.975 se creó en el Ecuador el premio de cultura “Eugenio Espejo” para serle conferido a Carrión. En 1.977 editó “Plan del Ecuador” en el No. 45 de la Colección Letras del Ecuador, con sugestivos ensayos culturales.

En 1.978 fue designado Presidente del Tribunal Supremo Electoral, cargo clave en el Plan de Retorno Constitucional ideado por la dictadura de los triunviros, que poco después iniciaron una maquiavélica política para prolongarse en el gobierno. Carrión renunció a sus funciones alegando avanzada edad y mala salud. Tenía 81 años y venía sufriendo hacía 4 ó 5 años de pequeñas hemorragias por la orina. El Ministro de Gobierno Gen. Bolívar Jarrín Cahueñas, le pidió que continuara pero se negó.

En los siguientes meses fue agravandose e internado en la Clínica Pasteur falleció tranquilamente y de cáncer a la vejiga, sin perder la conciencia ni conocer de su enfermedad, el 9 de marzo de 1.979. Su sepelio demostró cuanto lo quería el país.

Escribía a mano en cuadernos de cubierta rígida y le gustaba hacerlo en el campo, luego le fue ganando la civilización y lo hacía a máquina. Una secretaria le transcribía todo después, pero lo primero en su vida era conversar con cualquier persona que estuviera cerca de él, sin que le importara el nivel cultural o la edad.

Maestro cuya “magnanimidad llegaba a exceso en lo referente a estimular las nuevas vocaciones. De conversación erudita y fina, sin petulancia ni insolencia, respetuoso e inacabable, sabía de libros y en hechos”.

Tuvo una memoria privilegiada y no se le escapaba el menor detalle. “No fue amigo de los norteamericanos pero respetaba a sus escritores considerándoles superiores a los europeos”. Su tendencia, la marxista-leninista.
Su palabra era buscada por los más representativos organismos culturales y educativos de los Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica.

“Vida dedicada por completo al cultivo de la Inteligencia”, generoso, amplio y sin egoísmo, más de una vez pidió que sobre su sepultura se escribiera “Aquí yace un hombre bueno”; en síntesis, un gran ecuatoriano, de los mejores de este siglo.

Después de su muerte se editó “El Libro de los Prólogos” con 23 de ellos que su viuda y su nieto Andrés encontraron entre sus papeles bajo el título de “Los prólogos que he preferido”. En 1.981 apareció “América dada al Diablo”, cuyos originales sacó en limpio en Caracas la escritora Alba Luz Mora, cumpliendo un gratísimo encargo del autor. Las “Obras Completas” han comenzado a aparecer en un tomo papel Biblia, en 610 págs.

Para el Ecuador del siglo XX Carrión ha sido el gran suscitador, el gran promotor, mezcla de vigía cultural y espiritual y a pesar que Hernán Rodríguez Castelo, Michael Haudelsman, Fernando Tinajero y Alejandro Moreano han estudiado su pensamiento, aún sigue siendo casi un desconocido entre nosotros porque las nuevas generaciones no le recuerdan aunque amó mucho al Ecuador. Jorge Enrique Adoum le ha cantado así “El hizo más grande nuestra patria / la llevaba orgulloso como una flor en el ojal a donde iba / y de donde iba volvía dejando amigos que la querían por contagio…// Luchó por una América unida/ y por un gigantesco movimiento de masas para cambiar el presente//

Entrevista a Alberto Castillo Palma

Posted in entrevistas, músicos ecuatorianos with tags , , on septiembre 14, 2008 by edmolin657

Marimbero por tradición y convicción. Así se define Alberto Castillo Palma, un esmeraldeño que ha dedicado 34 de los 46 años de su vida a la ejecución y construcción de marimbas.

No duda en reconocer que el gusto marimbero lo lleva en la sangre: “Mi madre, Petita Palma, fue mi mejor guía y referente”, dice, con el tono suave que denota la sencillez de su personalidad.

Antes de narrar el cuento de su vida, se acomoda en uno de los  muebles de madera que llenan su sala y dedica una mirada fugaz al centro de mesa: una figura en cerámica de una  marimbera.

Mi pasión
“La marimba. Su permanencia y evolución. Lucho porque nunca muera esta hermosa tradición ”.

Músicos y turistas de todo el mundo llegan a este rincón esmeraldeño, para adquirir marimbas “a su medida” o dejarse encantar por las vivencias de Alberto.

¿Cómo influyó en su vida  ser  hijo de Petita Palma ?

Mi niñez estuvo vinculada indirectamente a la marimba y a sus mentores. Ella despertó en mí la inquietud por este arte.

¿En qué momento la marimba adquirió  mayor importancia para su vida?

Fue cuando tenía 12 años. Mi madre dirigía un programa de radio en la estación Iris. Había música en vivo. Yo la visitaba luego de la escuela y veía cómo los marimberos interpretaban una serie de instrumentos y canciones. Me gustó y les pedí que me enseñaran.

Mi credo
“Dios está por sobre todas las cosas. Es el principio de todo y el que nos acompaña en cada momento ”.

¿Quiénes respondieron a ese llamado musical ?

Varios, pero el que me enseñó a entonar la marimba fue José Castillo. Lo considero el mejor marimbero de todos los tiempos.

¿Qué le hace merecedor de esa categoría?

Era el único que cantaba y tocaba al mismo tiempo y el único que no seguía un patrón musical definido. Improvisaba y creaba mucho en las presentaciones.

¿Fue complicado aprender los secretos que se tejen alrededor de la marimba?

No, aunque los marimberos de aquella época eran muy cuidadosos a la hora de hablar sobre sus conocimientos.

Mi  lugar
“En el salón de clase, frente a los niños, en los talleres
de marimba. Allí hago realidad mis sueños”.

¿Por qué?

La marimba no era bien vista a nivel social y había muchos prejuicios. Además, eran muy pocas las personas que sabían de este instrumento.

Pero… ¿en qué medida ayudó el ser  hijo de Petita Palma?

Ella los convenció. Le preocupaba que la mayoría de marimberos empezaba  a morir y con ellos también la cultura musical de nuestro pueblo.

Usted se convirtió en su interlocutor…

Mi madre siempre me dijo que domine el oficio de los más viejos para que no se pierda. Ellos tenían 70 y 80 años, a pesar de eso tocaban con mucho talento.

Mi tesis
“Que se valore la riqueza
de la marimba y se le dé el
lugar que merece en los círculos  de  música formal”.

Eso explica también  el interés de aprender  a construir marimbas…

Sí. A veces una de las teclas de la marimba se rompía y no encontrábamos quién la arreglara. Teníamos que esperar de tres a cinco días hasta que alguien nos atendiera. Por lo general, los constructores de marimba vivían en la zona  norte  de Esmeraldas.

¿Cuál fue la primera marimba que construyó?

En 1973 llegó  una chica de Alemania. Me dijo que quería una marimba tradicional y yo me ofrecí a elaborarla.

¿En ese tiempo ya  tenía los conocimientos necesarios?

No los suficientes. Fue toda una aventura porque eché mano de los materiales que tenía. Se la hice con serrucho y machete. Un amigo me ayudó para entregarla a tiempo y la vendimos a 1 000 sucres. Ella se fue encantada.

Su vida
en 15 líneas
Alberto Castillo Palma  nació en la ciudad de Esmeraldas, en 1961 . Se vinculó al ámbito musical cuando cumplió 12 años. Es padre de tres mujeres, también marimberas. Su madre, Petita Palma, influyó en su formación. Es director musical del grupo de danza Tierra Caliente. También es   docente en el Conservatorio Municipal de Música de Esmeraldas y dicta talleres a niños de escasos recursos de la provincia. En la ciudad de Atacames dirige la escuela de marimba de la aldea SOS .

¿Qué vino después?

Cada vez construía marimbas más grandes y de mejor calidad.

¿Existe alguna que le traiga algún recuerdo especial?

Hace un año vino de EE.UU. un doctor en música. Me pidió dos marimbas. Una de ellas fue la mejor que he construido. Él incluso  se quedó sorprendido  pues  estaba perfectamente afinada.

¿Es necesario tener un oído educado para afinarlas?

La experiencia me ha dado esa cualidad, pero la técnica también tiene mucho que ver. Mientras más gruesa es la placa de la marimba el sonido es más agudo. Si la placa es fina, en cambio, el sonido se hace mucho más grave.

¿Cuáles son las partes de una marimba?

Una lámina de placas, parecida a un teclado; un armazón y una serie de tubos de resonancia que se ubican bajo cada placa.

¿Cuál es la clave para construir marimbas de calidad?

El material. Por lo general se emplea madera fina como la chonta  para las placas de la marimba. Y caña guadúa o bambú para los tubos de  resonancia.

¿Cuáles son los cuidados que se da a los materiales?

Es importante que el material esté bien seco antes de empezar la construcción. De eso depende la calidad del sonido. Antes, los marimberos decían que era necesario esperar la luna llena para construirlas. Según su creencia, eso les daba mejor resonancia.

¿Cuántas marimbas ha construido en su vida?

El número es incalculable. Pero entre pequeñas, de una octava, y grandes, hasta de cuatro octavas, son más de 2 000.

¿Quiénes han sido sus principales clientes ?

Músicos y turistas de todo el mundo.  Mis marimbas están en Europa, EE.UU., Chile , Colombia, Venezuela… y eso que no tengo correo electrónico.

¿Cómo lo contactan?

Algunos llegan a Quito y ahí los músicos les dan la referencia. Otros vienen directamente recomendados por músicos a los que les he construido marimbas

¿Cuánto tarda en armar una marimba, en promedio?

Por lo general dos semanas, pero no tengo marimbas listas para vender. Solo las hago cuando alguien me las pide.

¿Por qué?

Para mí la construcción de marimbas no es un negocio sino una forma de promover su uso.

¿Qué otras actividades ocupan su tiempo cuando no construye marimbas?

Soy director musical del grupo de música y danza Tierra Caliente. Además, dirijo varias escuelas y talleres de marimba.

¿Quiénes participan en estos talleres?

Niños y jóvenes de escasos recursos de la provincia.

¿Cuál es el motivo de estar  al frente de estos grupos?

El que ha guiado toda mi vida: no dejar que muera la marimba y dejar esa semilla en las nuevas generaciones para que continúen con esta lucha, que a veces es contra viento y marea.

¿Cuáles han sido las principales dificultades?

Hay poco apoyo de las autoridades del Estado y la entidad privada. No se reconoce el valor cultural. Eso no ocurre en otros países.

Julio Jaramillo (nota biográfica)

Posted in músicos ecuatorianos with tags , on septiembre 14, 2008 by edmolin657

Jaramillo Laurido Julio Alfredo

Guayaquil 1 octubre 1935 – Guayaquil 9 febrero 1978. Cantante y compositor.Aprendió a tocar la guitarra en su barrio, en Guayaquil. Con dos de sus amigos formó su primer trío e hicieron presentaciones en Manabí y Esmeraldas. Su primera grabación fue una canción de campaña política, para Concentración de Fuerzas Populares (CFP). Otra grabación la hizo a dúo con la cantante Fresia Saavedra, con dos temas, un yaraví del compositor Alberto Guillén Navarro y un valse de Gonzalo Vera Santos. En busca de mejores triunfos Jaramillo abandonó el país, radicándose primero en Colombia, para pasar luego a Venezuela y posteriormente a México. En Uruguay, con la canción de Benito de Jesús Nuestro juramento, alcanzó gran popularidad por lo que la prensa de esa ciudad lo bautizó como “Mr. Juramento”. En julio de 1976, después de más de diez años de ausencia, Julio Jaramillo retornó al país, invitado por los Almacenes J.D.

Feraud Guzmán a un programa de aniversario. Se calcula que sus grabaciones sobrepasan las cuatro mil, entre boleros, pasillos, valses, tangos y rancheras. Jaramillo también incursionó en la composición musical, son suyos: el pasillo Panadera, los valses: Guayaquileña y A mi madre; y, el bolero Mi locura. Tres músicos lo ayudaron en el inicio de su formación artística: Carlos Rubira Infante*, con quien grabó a dúo el pasillo Esposa, Nicasio Safadi* y Carlos Solís Morán*. Grabó también en dúo con Olimpo Cárdenas, Daniel Santos, Pepe Jaramillo y Alci Acosta. La fecha de su nacimiento ha sido designada como “Día del pasillo ecuatoriano”. (Bibliografía: Núñez, Jorge. “Encuentro con JJ”. La Liebre Ilustrada, No. 166. Quito, 1988).

Cacofonias líricas

Posted in historia, poemas with tags , , , , , on agosto 28, 2008 by edmolin657


Al talentoso patriotismo del maestro y crítico cuencano Antonio Lloret Bastidas debemos los ecuatorianos el redescubrimiento de los versos blancos de Ernesto López Diez, celebérrimo poeta en cuyo honor escribiera Remigio Romero y Cordero un Elogio que tituló “La Ernestiada”, que López recompensó dignamente enviándole en retribución un arbolito “a la manera de los de Navidad”, cuyas hojas estaban formadas por verdes billetes, que no han de haber caído muy mal que se diga a Romero y Cordero.

Pues bien, Ernesto López, genial e irreverente, un día quizo jugar una inocente broma a Luz Tobar, gentil amiga quiteña con quien se carteaba literariamente y le mandó la siguiente declaración de amor en poema cacofónico. Bien entendido que Cacofonía, según lo asevera el Diccionario Manual e Ilustrado de la Lengua española, es un vicio del lenguaje, que consiste en la repetición frecuente de unas mismas letras o sílabas. En este caso la cacofonía fue buscada intencionalmente con fines puramente burlescos, pero revela humor y maestría literaria. Aquí va la declaración de marras.

A Luz Tobar envía, como impacto /su voz apolónida catafracto: “En verso yámbico y de aroma intacto /Canto, pánida audaz, mi amor exacto; /y aunque en cantar no asumo el sumo tacto /mi casto madrigal pulo y compacto. ///De ser gentil mi corazón, me jacto /pues, Afrodita en él, puso el estracto /de un brujo filtro que es de amor sustracto /con que a tu ser, mi ser vive contracto. /Con flechas de tu amor está peracto /mi pecho tumefacto, y tal que lacto /un jugo ingrato, cual de hirsuto cacto /del dolor en el seno gris y anfracto /// Presto, arda el fuego del nupcial contacto; /tan largo entreacto acabe, putrefacto/Luz, arda el fuego del nupcial contacto, /dame tu amor en obra verifacto. ///Un roseo orto epilógame el abstracto /ahora que te canto yo este tracto. ///Tuyo, Jorge Mancilla el irretracto / de tu belleza siempre estupefacto. ///Luz, puso al pie: Primero y último acto /del drama de un amante loquifacto. /que, en saínete, acabose ya, ipsofacto; /pues con un vate tal no cabe pacto.///”

/Y al final del saínete Luz pensó en el poeta pobre …/Más, se unió, mujer al fin, al labrador amigo, /prefiriendo, ávida, a la lira el trigo///.

En 1975 Leonor Cornejo de Rites Game, poetisa guayaquileña prematuramente fallecida, en su obra “El Embrujo de mi Lira” consignó el siguiente poema cacofónico: “Por tu boca” ///Mi boca busca tu boca/tu boca presume de ella /y yo mirando tu boca /siento unas ansias de aquella /aquella que vuelve loca ///Cuando siento esta ansia loca /loca por besar tu boca /parece que mi alma se aloca /más no a cualquier boca /desea besar mi boca /// Son deseos por la boca /aquella que me vuelve loca, /loca, loca, loca, loca …/loca por la misma boca que desea besar mi boca///.

A la salida del recital y en ameno grupo una amiga poeta comentando la composición, tuvo la feliz ocurrencia de partear su numen con esta dicharachera minicomposición que fue coreada de risas por las damas concurrentes.

Tu boca. ///Dame tu boca loca/que me vuelves sofoca /que me provoca, que me acogota/y si no, bríndame una coca /o tal vez un helado moka .. .///y hubiera continuado pero fue impedida de hacerlo por un caballero presente que estaba recién operado de hernia y no quería destornillarse de risa por temor a que se le abrieran los puntos; porque la cocofonia cuando se produce es vicio, pero si se busca intencionalmente y con fines literarios es signo de innegable talento.

Fuente: Biblioteca Rodolfo Pérez Pimentel