MODESTO CHAVEZ FRANCO

MODESTO CHAVEZ FRANCO
ESCRITOR,- Nació en Santa Rosa, cuando aún formaba parte de la Provincia del Guayas, en un viaje que realizó su madre a esa población, el 22 de Noviembre de 1.872. Fueron sus padres Modesto Chávez Cora, del Comercio de Guayaquil y comandante Juez de Incendios, fallecido en 1.899 y Mariana Franco Luna. Tuvo dos hermanos que murieron niños, por eso se crió con un medio hermano el Dr. José Vicente Valarezo Franco, pero su padre fue el mejor de sus amigos.

“Mi buen papa tenia el piadoso hábito de concurrir todos los domingos a la Misa del alba de San Francisco. Después íbamos a tomar desayuno a un confortable café asiático, luego de lo cual echábamos a andar no se si al azar o con programa, hacia las afueras de la ciudad. En todo el trayecto íbame enseñando muchas cosas que hoy me sirven enormemente en algunas de mis crónicas. Aquí y allá le salían compadres al paso, ahijados, amigotes, conocidos, etc. y en esto era mañana plena y casas amigas nos invitaban a subir para llenarme de regalitos y cariños. La última etapa era generalmente un recorrido de la plaza del Mercado y muro de la orilla fronteriza entre las calles Sucre y de la Aduana, hoy Ballen. (1)

Estudió la primaria en el plantel de don Tomás Martínez y la secundaria en el San Vicente del Guayas pero no terminó, pues, a los 14 años se metió a conspirar contra el régimen del Presidente Caamaño y cayó preso. La poetisa Dolores Sucre, amiga de su padre, habló con las

(l) Modesto Chávez Cora tenía guardado en un arcón, un manuscrito en letra muy menuda y oprimida, con muchas pestañas y patitas, arcaica ortografía y estilo para hoy confuso, en 569 págs, escrito por su abuelo Francisco Xavier Cora y Erazo, nacido en Guayaquil en 1.767, quien tuvo casa propia en Ciudavieja, frente a la iglesia de Santo Domingo, a fines de la época colonial.
autoridades y obtuvo que solo lo deportaran al Perú, alegando que era de familia muy antigua.

A los pocos meses regresó de Piura y ayudó como dependiente de mostrador en la tienda de su padre, ubicada en el Malecón, a la altura de Sucre y Ballén.

En 1.891 entró en “El Tiempo” de periodista, con el pseudónimo de “Pepito”. Su primer artículo fue corregido y dado a la prensa por Nicolás Augusto González, quien le tomó gran aprecio por su ideario liberal y lo hizo colaborar en “Los Andes”.

En 1.892 editó el semanario “El Obrero”. El 93 la comedia satírica “En el Portal” que subió a escena en Lima, para luego transcribirla en tonalidad de zarzuela a nuestro medio con el titulo de “En el Parque”, Esta obra fue publicada en 1.899 en 14 págs. como revista político-social, crónica en acción y poesías.

En 1.894 comenzó a escribir versos decadentes, situándose entre los precursores del Modernismo en el Ecuador. Vivía en casa de una parienta desde la muerte de su progenitora y asistía a las sesiones del “Circulo Literario Guayaquil” que dirigía Federico Reinel en las oficinas de la Compañía de Seguros de Vida “La equitativa”. Con otros intelectuales jóvenes como Emilio Gallegos del Campo gozó una bohemia literaria.

El 22 de Enero de 1.895 salió “El Grito del Pueblo” y figuró entre los redactores de planta. Dicho diario era radical y denunció el negociado de la venta de la bandera. Sus redactores fueron perseguidos, Chávez sufrió una segunda prisión. Semanas después recobró su libertad y con Vicente Paz Ayora y José Tomás Ampuero sacó “El Cáustico”, que solo circuló hasta Mayo, fue apresado nuevamente y lanzado fuera del país. Después de la revolución del 5 de Junio se reintegró a El Grito del Pueblo donde escribió artículos de fina y sutil ironía a medias con José Antonio Campos (indistintamente el uno los comenzaba y el otro los terminaba) eso lo hacían más para chancear y como simples ejercicios, pero cuando el Director del diario, Federico Reinel se enteró de esa muchachada ordenó la terminación de la sociedad intelectual. A Campos le ordenó que escogiera un pesudónimo apropiado a su humor destripador y nació “Jack the Ripper” y a Chávez se lo dio escogiendo, Desde entonces comenzó a firmar el “‘Amigo Fritz” en la columna diaria titulada “Broma en Todo” , que se hicieron célebres. (Lo de Broma en Todo lo tomó del periodista peruano Federico Blume). Manuel J. Calle opinó “Usa una sutilísima aguja de ironía que penetra a los más profundos y delicados tejidos.” I en “El Grito del Pueblo” se mantuvo hasta que el diario cerro sus puertas por razones económicas en 1.911.

En 1.896 escribió poesías para la revista “América Modernista” y para “El Ecuador Pintoresco” donde alternó con los hermanos Joaquín y Emilio Gallegos del Campo. En Octubre sufrió la pérdida de su casa y de iodos sus haberes en el Incendio Grande y quedó en la miseria. Tuvo que trasladar un coy de campaña al local de “El Grito del Pueblo” y lo instalo debajo de una prensa porque los demás sitios estaban ocupados.

En 1.897 se graduó de Bachiller en Filosofía y Letras y en Latinidad. Tenia 25 años, poco después viajó a Quito a cubrir las sesiones del Congreso en calidad de Cronista. Esa fue su época despreocupada de poeta joven y libre y por eso le llamaban “El Alegre bohemio”, porque le agradaba reunirse a conversar y a contar chistes, fumando cigarrillos de envolver, de tabaco negro. Rodríguez Castelo ha expresado que tenia “Un humor muy porteño, cuyo recurso más socorrido y eficaz es el juego de palabras picaresco.”

A su regreso se matriculó en la Universidad de Guayaquil, siguió los estudios de leyes y aunque llegó a graduarse de abogado nunca ejerció la profesión pues su vocación eran las Bellas Letras. En 1.898 contrajo matrimonio con Mercedes González Triviño, a quien había conocido en una fiesta familiar de los Infante Morante en Mocache y tuvieron larga descendencia. La boda se realizó en casa de Bartolomé Fuentes Robles porque a la novia se le había quemado la suya en el barrio del Bajo (La Merced).

Ese año dio a la imprenta “Cuentos populares y Broma en Todo” en 273 págs. que consta de dos partes en prosa y verso respectivamente. La primera fue escrita por Alberto Arias Sánchez, literato peruano, artista de sentimiento e inspiración. Broma en Todo es la parte de Chávez y salió con un prologo de Emilio Gallegos del Campo. Se anunciaba dos obras más de Chávez tituladas “Cuadros” y “Pasatiempos y Tonterías” que jamás dio a la imprenta, por lo menos, con esos nombres.

Arias Sánchez mantenía amistad y correspondencia con su paisano Ricardo Palma, influyendo sobre Chávez para que intentara crónicas de carácter histórico.

En 1.900 publicó la Comedia “Políticos del Día” y en la revista “Guayaquil Artístico”, dentro de la más pura línea rubendariana, el verso “Receta”, que fue como una anticipación a los que después se hicieron dentro de tal género. También tiene el honor de haber sido el precursor de la poesía social en el Ecuador con su verso “Brindis Bohemio” aparecido en 1.913.

En 1.901 viajó por el Perú y Chile. Entre 1.902 y el 3 ejerció la cátedra de francés en el Vicente Rocafuerte pues hablaba varios idiomas y desde 1.906 dictó la de Literatura e Historia Literaria Universal.
En 1.910 editó las comedias “La Bomba” y “Sierra y Costa” y la primera Revista nacional estrenada en el país y titulada “Exposición Nacional” que constituyó una sangrienta burla al régimen del Presidente Alfaro y a su famosa Exposición Conmemorativa del Centenario de la Independencia.

En 1.911 publicó su episodio histórico en verso “Abdón Calderón” en 8 págs. A fines del año entró en la conspiración de su compadre el General Flavio Alfaro contra el régimen del Encargado del Poder Ejecutivo Carlos Freile Zaldumbide y producida la revolución del General Pedro J. Montero, fue designado Ministro de Relaciones Exteriores, pero tuvo que renunciar a los pocos días cuando se enteró que habían llamado a Eloy Alfaro, postergando a su sobrino Flavio.

Desde ese momento se retiró de la política, pero de todas maneras su nombre figuró en la lista de personas que debían ser apresadas y conducidas a Quito. Así pues, temiendo por sus vidas, con Alfonso de Arzube Villamil se escondió a bordo del vapor Chile y a los pocos días pasaron al barrio del Astillero. Chávez permaneció dos días en casa de una lavandera conocida. Finalmente fue al chalet de su propiedad en la calle Ecuador, donde fue visitado por su compadre el General Delfín B. Treviño, Gobernador del Guayas, primo lejano de su mujer, que le condonó la prisión por el confinio en Daule, donde permaneció el tiempo que duró la parte álgida de la revolución del General Carlos Concha Torres, es decir hasta 1.914.

Ese año fue trasladado a Catarama y finalmente pudo volver a Guayaquil en 1.916, acogiéndose al indulto decretado por el nuevo Presidente Entonces publicó un Monólogo festivo y en verso titulado “El Juicio Final”, burlándose de los candidos que creían que se iba a acabar el mundo y que no es solamente de Chávez sino también de su amigo Emilio Gallegos del Campo según se afirma en “Las Bellas Letras” de Carlos A. Rolando y el drama realista ”Sarcasmo”, e inició colaboraciones en “El Guante” y en “El Universal”.

Durante el confinio y quizá para matar el tiempo escribió a medias con José Antonio Campos los tres Volúmenes de “El Lector Ecuatoriano” que aparecieron en 1.915, 17 y 19 para uso en los primeros años en las escuelas primarias, profusamente ilustrados, con lecturas selectas y explicaciones científicas adaptadas a la mentalidad infantil. El tercer volumen dice “El Lector ecuatoriano es el texto nacional de lectura más popularizado en nuestra Patria por lo claro, natural y rápido de su sistema. Por su enseñanza nacionalista y lo económico de su precio”. La Municipalidad de Guayaquil patrocinó la colección imprimiendo diez mil ejemplares para sus escuelas y el tercer volumen salió con “La Cartilla compendiada de Higiene Popular” del Dr. Alfredo Espinosa Tamayo como un apéndice.

En 1.920 vivía en casa propia en Diez de Agosto entre Chile y Chimborazo, ocupando el primer piso y la bohardilla con su esposa y numerosos hijos. Ese año formó parte del Comité político tamayista y al triunfar esa candidatura ocupó el cargo de Revisor del Tribunal de Cuentas de Guayaquil.

El 22 fue electo Diputado por el Guayas. En 1.924 pronunció en el cementerio la oración fúnebre en memoria de Esther Concha de Tamayo, primera dama de la Nación. Entonces hipotecó su casa en catorce mil sucres y publicó en Quito “Cartilla Patria” en 238 págs. y un Mapa, con el subtitulo de “Epitome de Historia y Geografía referentes a las fronteras entre Ecuador y Perú de 1.531 a 1.921” declarada por el Congreso de estudio obligatorio en la nación y como no pudo pagar la deuda con su trabajo profesional, optó por aceptar varios empleos en diferentes periódicos y así salvó la propiedad. Por eso colaboró en los diarios “El Guante” y “El Universal” y en su continuador “El Universo”, fue Administrador de Correos y enfermó de amebiasis. que se trató con el Dr. Alfredo Valenzuela Valverde, quien le aconsejó unas vacaciones de varios meses en Puna.

Entre 1.924 y el 29 concurría diariamente por las mañanas al Registro de Anotación de Hipotecas, en Diez de Agosto y Chile, al lado de la Biblioteca Municipal, conversando con su amigo el Director Pedro Valdés Macklif (2) ya estaba escribiendo su historia del Cuerpo de Bomberos.

En 1.926 publicó la novela corta “Expiación en su estatua o el secreto de un triunfo” en 34 págs. y dibujos de Espinel y Diez y produjo desde entonces sus famosas Crónicas históricas, producto de su designación como Director de la Biblioteca y Museo Municipales, por renuncia de Camilo Destruge, que se acogió a la jubilación. José Gabriel Pino Roca estaba muy enfermo y casi no salía a la calle.

En la Biblioteca y Museo hizo una gran labor cultural. Dirigió la Revista Municipal insertando unas interesantísimas Crónicas sobre la vida en el Guayaquil Antiguo que continuaron hasta 1.944 Inició la clasificación de las piezas del Museo, compuso una Guía aún inédita y escribió sus famosas “Visitas al Museo”. De esa época fue una activa militancia masónica.

En 1.930 la Municipalidad abrió un Concurso para obras históricas, Intervino con sus “Crónicas de Guayaquil Antiguo” en un lomo y logró el Premio Único por Unanimidad. El libro se publicó en la imprenta Municipal


(2) Valdés Macklif había sido Cónsul General del ecuador en París y Falleció en Guayaquil en 1.929, de peste bubónica.
en 641 págs, y resultó un acontecimiento. Al día siguiente recibió el titulo de Cronista Vitalicio de Guayaquil, pero a los pocos meses, en 1.932, una nueva administración municipal, por simple compromiso de un Concejal, le reemplazó en la Dirección de la Biblioteca y Museo con Carlos Matamoros Jara. El Cronista Vitalicio aceptó la injusticia con gran estoicismo y pasó al Vicente Rocafuerte a dictar la cátedra de Castellano.

En 1.933 concurrió como Delegado a la Asamblea Nacional de Municipalidades. En 1.934 fue reintegrado a sus funciones de Director de la Biblioteca y Museo Municipales que desempeñó hasta su fallecimiento 19 años después. Desde esas dependencias y con el dibujante José Antonio Hidalgo Checa descubrió y popularizó los motivos punaes tomados de las cuentas de barro cocido de esa cultura, inició la publicación de la Biblioteca Guayaquil con “Selección de obras de autores ecuatorianos” en cuyo tercer volumen apareció en 1.938 sus “Átomos Negros” con el Subtitulo de “Heregias contra el sentido común” en 355 págs, recogiendo sus crónicas de “El Guante”, bajo el titulo de “Síntesis sin tesis”, que trataban sobre fenómenos ocultistas y magnéticos y sobre prácticas espiritistas, de las que era muy asiduo.

En 1.936 había editado “Reflexiones para los encarcelados” en 15 págs, y concluyó una extensa y erudita “Historia del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil” que entregó a esa institución, a la que había pertenecido por muchos años al igual que su padre. También ordenó sus discursos necrológicos en un volumen “Desde el andén o mis hasta luego a quienes tomaron trenes anteriores al mío que permaneció inédito por mucho años al igual que varios tomos de “Misceláneas” con su producción teatral y literaria, recogida y ordenada por su hijo Raúl.

En 1.938 la Asamblea Nacional Constituyente lo declaró “Ciudadano Ilustre de la Nación”. En 1 940 editó la biografía de quien fuera su amigo y protector Federico Reinel en 43 págs, y “Biografías Olvidadas” obra sumamente valiosa en 304 págs.

En 1.942 viajó acompañado de su hijo Atahualpa a la clínica de los Hermanos Mayo en Rochester, U.S.A. a operarse de la próstata, pero llegó tan deshidratado y desnutrido por su costumbre inveterada de no comer casi nada ni tomar líquidos, que tuvieron que ponerlo ocho días en recuperación para luego operarlo.

En 1.944 la Municipalidad auspició la segunda edición de sus Crónicas que apareció en 1.947 en dos tomos de 473 y 368 págs. respectivamente con índices. Esas Crónicas constituyen su mayor esfuerzo intelectual y le costaron las del primer tomo años de investigación en las Actas del Cabildo y, las Escribanías coloniales, mientras que las del segundo tomo se originaron en sus lecturas de periódicos guayaquileños del siglo XIX.

En 1.948 perdió a su esposa con quién vivía separado hacía algunos años y empezó a sufrir del corazón. Sus ideas filosóficas lo habían conducido a creer que el espíritu es parte de la materia. Esas altas concepciones las practicaba sinceramente y dijo: Moriré con el auxilio de mi propia conciencia.

En 1.951 recibió la Condecoración Estrella de Octubre de Primera clase que le otorgó el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil. Poco después enfermó de gravedad y falleció de casi ochenta años de edad en la madrugada del 14 de Mayo de 1.952, dejando un cuantioso legado cultural diseminado en periódicos y revistas.

A las ocho de la noche fueron trasladados sus restos a una Capilla Ardiente levantada en su honor en el Salón de la Ciudad. El entierro se realizó el día 15 con solemne acompañamiento, cubriendo el Concejo Cantonal todos los gastos.

En 1.953 apareció su obra póstuma sobre los bomberos bajo el título de “Historia del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil” en 492 págs. y un apéndice escrito por su hijo Raúl. Existe una segunda edición.

Tez canela, alto, delgadísimo -casi hueso y pellejo- pelo lacio y negro, mirada penetrante, ceño adusto, enamorador y hasta coqueto y de carácter festivo. De viejo pasaba por feo pero su le hacia simpático, borrachon y ocurrido. Dejo una “Gramática sin maestros”, método simplificado para niños y estudiantes, así como el recuerdo de sus escritos graciosos y profundos a la par de hermosos y delicados. También escribió su drama “Sarcasmo”.

Como periodista poseyó garra y estilo así como patrióticas iniciativas, desde la columna de “El Grito del Pueblo” obtuvo que se saneara la casa de Francisco Campos Coello para que pudiera vivir con tranquilidad en ella.

Fue un trabajador de las Bellas Letras, ejemplo de laboriosidad, sobretodo en la tercera edad.

 

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