Riccardo Perotti nació en Manta, Ecuador, el 31 de Diciembre de 1963. Hijo de madre guayaquileña y de padre italiano, creció y vivió en Quito.

Luego de fracasar a los 12 años como estudiante de piano en el Conservatorio de Música Sacra de Quito, retomó la música a los 14, esta vez atraído por su admiración por Elton John, su primera gran influencia musical.

A los 16 años grabó su primer disco, compuesto íntegramente por sus canciones: “Renaissance” de Harvest, trío dirigido por Perotti con Pablo De la Torre y David Gilbert. Gracias a esta experiencia, tomó la decisión de estudiar música.

Perotti fue el primer ecuatoriano en ingresar a Berklee College of Music, la famosa escuela de jazz y música contemporánea de Boston que ha dado al mundo artistas como Pat Methany y Juan Luis Guerra. Estuvo en esta universidad desde 1984 hasta 1988, cursando estudios en piano, canto, composición y arreglos, principalmente. En 1985 recibió además su diploma de Ingeniería de Sonido y Producción de The Recording Workshop (Ohio).

Durante 1987 y 1988 formó parte de las bandas Kneworld, Profile y Pandora, e hizo giras con estas dos últimas por todo New England.

A su regreso a Quito, ingresó como Director de Audio de la productora Octavo Arte, con la cual fundó el sello discográfico “Ávalon”, lanzando bajo su dirección y arreglos a Ricardo Williams, el entonces “Dómino”.

El 21 de Noviembre de 1990, bajo el mismo sello, Riccardo Perotti lanzó el EP “Traficando un Amanecer”, con el tema de promoción “Quién te ha dicho que el Amor es fácil”. Este tema subió inmediatamente al #1 del ranking nacional, mereciéndole la Estatuilla JC Radio como “Artista Revelación del Año 1990”, además de una inmensa y repentina popularidad que serviría de base para su Gira Nacional ’91, la primera de un artista nacional popular en Ecuador.

A este éxito le siguieron otros #1, como “Solo para ti” y “Aunque no sé donde estás”, este último ganador de otra Estatuilla JC Radio, esta vez como “Mejor Canción del Año 1993”.

El año de 1995 recibe al Ecuador en medio de una controversial guerra con el Perú. En Perotti nacen “Verde por Verde” y “Mi única espada”, los dos primeros temas de una nueva y en un principio inestable etapa, marcada por un reencuentro musical con sus bases Rock, una nueva consciencia quasi-política y un ermitaño retiro en Miami.

A su regreso a Ecuador en 1998, Perotti se embarca en una de sus más grandes aventuras: la producción del Festival “Pululahua, Rock desde el Volcán ’99”, 4 días de Rock dentro del cráter del volcán Pululahua en Quito (ver www.pululahua.com), para el que Perotti convoca a 48 bandas de Rock de Latino, Centro y Norteamérica, Europa y Ecuador. Su contacto con estas bandas fortaleció sin duda su ya eminente intención de enfrentar la búsqueda de un nuevo sonido y, más que nada, su ansiedad de publicar un siguiente CD.

Paralelamente al Festival inicia el proyecto “Perotti & Los Miserables”, un intento de acercarse al formato de grupo de Rock y dejar el de solista. Aunque el proyecto no levanta vuelo, el formato permite a Perotti afianzar su nuevo estilo y terminar las canciones que harían su nuevo CD.

Durante las jornadas del Festival Pululahua conoce a Pierre Bayona, el legendario “Gordo Pierre”. Pierre se interesa por el material, pero pierde rápidamente su paciencia con “Los Miserables”, optando por embarcarse en un avión a Buenos Aires en busca de aliados para el proyecto.

Mario Breuer, Luis Alberto Gurevich y Alejandro Lerner son los primeros en responder a la convocatoria de Pierre, Lerner en principio facilitando al proyecto el estudio “El Pie”, pero eventualmente tocando el piano eléctrico y el Hammond B3.

Gurevich coordinó la base rítmica, enlistando a Danny Ávila en la batería, Pablo Santos en el bajo y a sí mismo en los teclados. Perotti volaría a Buenos Aires en Marzo del 2000, complementando la base rítmica como guitarrista y dirigiendo la banda con sus arreglos.

Durante la grabación de las bases, Pierre y Luis Alberto seguían en el teléfono convocando a su gente. A su llamado acudieron Babú Cerviño en Hammond B3, Héctor Starc en solos de guitarra, Claudia Puyó en la voz, y Nito Mestre y B.B. Muñoz en coros. Monti puso el toque final con su guitarra eléctrica. Al llamado de Pierre acudió además Luis Alberto Spinetta, facilitando su estudio, “La Diosa Salvaje”, para la grabación de los solos de Starc y guitarras y teclados adicionales.

Mario Breuer asumió la ingeniería de grabación y mezcla y el Art Mastering. Sin embargo, debido a un conflicto de horarios en la etapa final, Eduardo Herrera (Redondos de Ricotta), realizó la mezcla de 4 de los 12 temas que componen “Aurora Café”