José Joaquin de Olmedo y Maruri

JOSE JOAQUIN DE OLMEDO Y MARURI
POETA Y PROCER DE LA INDEPENDENCIA.- Nació en Guayaquil el 19 de Marzo de 1.780, hijo legítimo del Cap. Miguel Olmedo y Troyano, natural de la Villa de Armijos, Obispado de Málaga, España, quien viajó primeramente a Panamá donde residió cuatro años, vino a Guayaquil como Tesorero y Comisario de Guerra para la expedición al Marañón y se quedó de Oficial del Fortín de San Carlos dedicado al comercio, dueño de las fragatas “San Isidro” y “San Fermín” cuya biografía puede verse en este Diccionario; y de la guayaquileña Ana Francisca de Maruri y Salavarría, de la antigua nobleza vasca asentada en la cuenca del Guayas.

De nueve años lo llevó su padre a Quito a cursar estudios en el Convictorio de San Fernando regentado por los dominicanos, donde aprendió Latinidad y Gramática Castellana. En 1.792 estaba de regreso en Guayaquil. En 1.794 fue enviado a Lima, encomendado a su pariente el Dr. José de Silva y Olave, quien lo matriculó en el Colegio de San Carlos. En 1.799 fué alumno de la Universidad de San Marcos y figuró en un acto público de filosofía y matemáticas. En 1.800 obtuvo por oposición en San Carlos la cátedra de Filosofía. En 1.802 escribió un “Epitalamio” con ocasión de las bodas de una pareja amiga. En 1.803 el poema “Mi retrato” y se lo envió a su única hermana Magdalena que residía en Guayaquil, pidiéndole que al pie pusiera como letrero: “Amó cuanto era amable, amó cuanto era bello”. El 15 de Junio de l.805 obtuvo el doctorado en Jurisprudencia y pasó a dictar Derecho Civil en el Colegio de San Carlos. El 6 de Noviembre se recibió en práctica y al año siguiente alcanzó el doctorado en ambos derechos Civil y Canónigo, escribiendo sus poemas “Matemáticas” y “Loa al Virrey”. Para 1.807 publicó “En la muerte de doña María Antonia de Borbón, princesa de Asturias”.

Después de 4 años de práctica se recibió de abogado en 1.808, se incorporó al Colegio de Lima y dictó la cátedra de Digesto en San Marcos. Entonces se inspiró y compuso “El prólogo a la tragedia El Duque de Viseo de Quintana” y su famosísima silva titulada “El Arbol”, que terminó en 1.809 y contiene dos partes, una filosófica y bellísima y otra menos hermosa con la que cierra el poema, pareciendo como si hubiera unido dos versos distintos. Casi enseguida fue llamado a Guayaquil porque su padre estaba grave y arribó el 20 de agosto, a tiempo para escuchar de sus labios que si venía la independencia, se pusiera de parte de ella.

EL ARBOL (Fragmento conteniendo la primera parte)
A la sombra de este árbol venerable/ Donde se quiebra y calma/ la furia de los vientos formidable,/ Y cuya ancianidad inspira a mi alma/ Un respeto sagrado y misterioso,/ Cuyo tronco desnudo y escabroso/ Un buen asiento rústico me ofrece, / Y que de hojosa magestad cubierto/ Es el único rey de este desierto, / Que vastísimo en torno me rodea;/ Aquí mi alma desea/ Venir a meditar: de aquí mi musa, / Desplegando sus alas vagarosas. /Por el aire sutil tenderá el vuelo; / Ya cual fugaz y bella mariposa/ Por la senda florida,/ Libre, inquieta, perdida, /Irá a Chipre a buscar su compañera; /Ya cual garza atrevida,/ Traspasará los mares, /Verá todos los reinos y lugares;/ O cual águila audaz alzará el vuelo/ Hasta el remoto y estrellado cielo. /¿No ves cuán ricas tornan a sus playas/ De las Indias las naves españolas/A pesar de los vientos y las olas?/ Pues muy más rica, tornará mi musa, /De imágenes, de grandes pensamientos,/ Y de cuantos tesoros de belleza/ Contiene en si la gran naturaleza, /Y de tu largo vuelo fatigada/ Vendrás a descansar, como a seguro/ Y deseado puerto/ A la sombra del árbol del desierto…

En 1.809 se incorporó de abogado de la Audiencia de Quito. En marzo de 1.810 le nació una hija natural en Ramona Ledós, acompañó al Dr. José de Silva y Olave en su viaje a la Península, en Septiembre recibió en México el nombramiento de Diputado por Guayaquil a las Cortes de Cádiz. En Enero de 1.811 aún estaba en México y leyó su poema “Improntu”. Semanas después viajó a España y se incorporó a las Cortes. El 12 de Agosto de 1.812 pronunció su célebre discurso sobre la abolición de las mitas; no era un gran orador, pero causó buen efecto. El diputado Castillo inició la discusión y las Cortes aprobaron la abolición de las mitas. Ese discurso se ha publicado varias veces desde que Vicente Rocafuerte lo dió a la Imprenta en Londres. Entonces consiguió que su protector y pariente José de Silva y Olave fuere designado Obispo de la Diócesis de Huamanga.

Secretario de las Cortes de Cádiz y después miembro y secretario de la Diputación Permanente hasta el 11 de Mayo de l.814, fecha en que las Cortes fueron disueltas por Fernando VII y los diputados perseguidos y apresados, Olmedo se escondió en Madrid y regresó en 1.816, encontrando que su madre había muerto. A principios de 1.817 viajó a Lima y escribió “A un amigo, don Gaspar Rico..”, a su vuelta, el 24 de Marzo contrajo nupcias con su deuda Rosa de Ycaza y Silva, sobrina del Obispo, su protector ¡Serán muy felices! En 1.819 defendió en juicio a Vicente Ramón Roca acusado de conspirador por haberse carteado con el cura insurgente de Acapulco, que de patriota se había vuelto realista.

Producida la revolución en Guayaquil el 9 de Octubre de 1.820 fué electo Jefe Político de la Provincia, pero en vista de los abusos que cometía el Jefe Militar José Gregorio Escobedo, pidió una Junta Provisional de Gobierno que quedó conformada con el Dr. José Vicente de Espantoso y Avellán y con el coronel Rafael María de la Cruz Jimena y Larrabeitia. En Noviembre presidió el triunvirato formado por Francisco María Roca y Rafael Jimena y obtuvo que la Junta Electoral de la Provincia apruebe el “Reglamento Provisorio de Gobierno” que había redactado con José de Antepara y Arenaza.

En 1.821 escribió su “Canción al 9 de Octubre” considerada el primer Himno que ha tenido nuestro país. Entonces llamó al ejército colombiano para que colabore en la campaña libertadora. Olmedo era partidario de la independencia de Guayaquil frente a los gobiernos de Perú y Colombia, pero comprendía que Guayaquil no podía alcanzar la libertad de la Audiencia de Quito sin ayuda de otros ejércitos.

El 11 de Julio de 1.822, después de la Batalla del Pichincha, arribó Bolívar a Guayaquil y anexó la provincia a Colombia. Olmedo protestó por este abuso de fuerza y el 29 de Julio emigró al Perú con más de docientos vecinos de la primera distinción. El 22 de Septiembre fué electo Diputado por el Departamento de Puno y formó parte de la Comisión designada por el Congreso peruano para redactar la primera Constitución que tuvo ese país. En 1.823 editó en Lima su traducción del inglés del “Ensayo sobre el hombre” de M. Pope, en 45 págs. y a nombre del Congreso cursó una invitación a Bolívar para que se traslade al Perú a luchar por la independencia. Desde ese entonces volvió a amistar con el libertador y cuando se enteró en 1.824 de la victoria de Junín, inició el “Canto a Bolívar”, poema épico que le dio fama continental al salir publicado en Guayaquil en 1.825 y en Londres el 26 (1).

En 1.825 compuso una “Marcha”, el poema “La Libertad” y recibió el nombramiento de Ministro Plenipotenciario de la Gran Colombia en Inglaterra. En Octubre estaba en Londres. En 1.826 se dio tiempo para publicar en París y en Londres su célebre “Canto a Bolívar” En noviembre fue electo Miembro fundador de la Academia Nacional de Colombia y para 1.827 viajó a Guayaquil. En 1.828 falleció su hija Rosa, llamada “Mi rosita de Ayacucho.

(1) Bolívar le solicitó por carta de Diciembre de 1.824 cantar los triunfos de la patria, Olmedo le aclaró el 31 de Enero del 25 que ya tenía iniciado su canto “Apenas tengo compuestos 50 versos” pero ya no podía retroceder. El 15 de Abril le anunció “mi canto se ha prolongado más de lo que pensé. Creí hacer una cosa como de 300 versos y seguramente pasaría de 600”. Pasó de 800 en su primera versión y de 900 en las siguientes. El 30 de Abril, finalmente, envió el poema concluido y el 15 de Mayo le avisó que estaba imprimiéndose en 28 páginas en la Imprenta de Manuel Ignacio Murillo en Guayaquil.
Entre 1.828 y 29 y por dos ocasiones fue designado Ministro de Relaciones Exteriores de la Gran Colombia pero se excusó en ambas. En 1.830 fue Prefecto de Guayaquil y el 19 de Mayo suscribió el Acta de Anexión del Departamento de Guayaquil a la República del Ecuador. En agosto concurrió a Riobamba de Diputado a la primera Convención Nacional, fue nombrado Miembro de la Comisión compuesta para redactar la primera Constitución y el 12 de Septiembre obtuvo catorce votos y salió electo Vice Presidente de la República. En Febrero asumió interinamente la presidencia por ausencia del titular. Poco después renunció por tener que ausentarse a Guayaquil, y en Noviembre nuevamente fue Prefecto del Departamento de Guayaquil como tal autorizó la toma de posesión de las islas de archipiélago de las Galápagos y viajó a Bogotá en calidad de comisionado de Límites para solucionar un diferendo con la Nueva Granada por la anexión de Pasto. En 1.833 prosiguió estas negociaciones en Quito.

En 1.833 fue designado por Rocafuerte para discutir la paz con los delegados del Jefe Supremo, Dr. José Félix Valdivieso. En 1.835 escribió su poema “Al General Flores, vencedor en Miñarica”, fué electo Diputado por Guayaquil y luego Presidente de la Convención Nacional reunida en Ambato que eligió a Rocafuerte. En 1.836 fue comisionado para la mediación entre Chile y Perú.

En 1.837 escribió la “Canción del 10 de Agosto”, que como bien lo ha demostrado el Padre Espinosa Pólit, sirvió de antecedente al actual Himno Nacional, e intervino en la elaboración de las bases del Tratado con España que firmó Pedro Gual. En l.838 fué Alcalde Primero municipal de Guayaquil, después Gobernador interino de la Provincia y comisionado por el Presidente para liquidar el capital e intereses del crédito público de Miguel de Anzoátegui Cossio, que nunca se llegó a pagar.

En 1.839 fue Subdirector de Estudios, prologó la “Historia del Reino de Quito” del padre Juan de Velasco y redactó un proyecto de “Reglamento de Policía”. En 1.840 escribió “En la muerte de mi hermana”. El 43 editó “Ocios poéticos del General Flores y una oda en su obsequio” en 52 págs.

El 6 de Marzo de 1.845 estalló la revolución antifloreana en Guayaquil y Olmedo fue designado Presidente del triunvirato con Vicente Ramón Roca y Diego Noboa. En noviembre renunció dichas funciones y Rocafuerte lo candidatizó la presidencia de la República, perdiendo frente a Roca, que ascendió al poder tras alcanzar las 2/3 partes de la votación.

En 1.846 fue comisionado con el General Antonio Elizalde para traer los restos de Lámar a Guayaquil, escribió un soneto “Al General Lamar”, y viajó a Lima, donde no encontró mejoría a su antigua dolencia del estómago. Nuevamente en Guayaquil ejerció la Subdirección de Estudios del Guayas y prematuramente avejentado a causa de contínuos dolores al estómago y estitiquez ocasionados por un cáncer lento falleció el 19 de Febrero de 1.847, a la l y 1/4 de la mañana, de 66 años y 11 meses de edad. Antes de morir había dicho: “He cumplido, no sin gloria, mi destino”.

De allí en adelante sus cantos comenzaron a republicarse con gran éxito. El 48 salió en Valparaiso un volumen de “Obras Poéticas”, única colección revisada y corregida por Olmedo, meses antes de su muerte. La segunda edición data de 1.853, París, 214 págs. Hay otras posteriores.

Estatura mediana, rostro ovalado, ni blanco ni trigueño, labios gruesos, ojos y cabellos negros, sus funerales se celebraron en todas las ciudades del país y sus restos se enterraron en la Iglesia de San Francisco bajo la siguiente inscripción “A Dios glorificador, aquí yace el Dr. José Joaquín de Olmedo. Fue padre de la patria, el ídolo del pueblo, poseyó todos los talentos, practicó todas las virtudes” y se quemaron durante el Incendio Grande del 5 al 6 de Octubre de 1.896.

 

LA VICTORIA DE JUNIN (Fragmento)
El trueno horrendo que en fragor revienta/ Y sordo retumbando se dilata/ Por la inflamada esfera, /Al Dios anuncia que en el cielo impera.// Y el rayo que en Junín rompe y ahuyenta/ La hispana muchedumbre/ Que más feroz que nunca amenazaba/ A sangre y fuego eterna servidumbre: //Y el canto de Victoria/ Que en ecos mil discurre ensordeciendo/ El hondo valle y enriscada cumbre, / Proclaman a Bolívar en la tierra/ Arbitro de la paz y de la guerra./ / Las soberbias pirámides que al cielo/ El arte humano osado levantaba/ Para hablar a los siglos y naciones, / Templos, de esclavas manos/ Deificaban en pompa a sus tiranos,/Ludibrio son del tiempo, que con su ala/ Débil las tocas, y las derriba al suelo,/ Después de que en fácil juego el fugaz viento/Borró sus mentirosas inscripciones;/ Y bajo los escombros confundido/ entre la sombra del eterno olvido, /¡Oh de ambición y de miseria ejemplo!/ El sacerdote yace, el Dios y el templo;//

ALFABETO PARA UN NIÑO (Fragmento)
//Amor de Patria comprende/ Cuanto el hombre debe amar/ Su Dios. Sus leyes, su hogar, / Y el honor que los defiende.// Bondad, el que la merece/ Con ánimo siempre igual. /Ni se abate con el mal,/ Ni con el bien se ensorbece. //Candor en toda expresión, // Callar lo más que pudieres;/ Muy cortés con las mujeres, Pero sin afectación.// Dios es el sabio creador/ Que conserva y ama al hombre,/ Sea cual fuere su nombre, /Condición, secta y color,// Estudio y aplicación / Forman a la juventud,/ Y emulación de virtud/ Sin envidia ni ambición. // Franqueza, nunca licencia. // Gratitud siempre al favor/ Es un deber justo y grato/ Y por eso el hombre ingrato/ es un monstruo que da horror.// Honor es en sumo grado/ El alma del ciudadano: /Sin honor es siempre vano,/ O pernicioso al Estado.//…..

EL ARBOL (Fragmento)
//Al la sombra de este árbol venerable/ Donde se quiebra y calma/ La furia de los vientos formidable,/ Y cuya ancianidad inspira a mi alma/ Un respeto sagrado y misterioso,/ Cuyo tronco desnudo y escabroso/ Un buen asiento rústico me ofrece;/ Y que de hojosa majestad cubierto/ Es el único rey de este desierto,/ Que vastísimo en torno me rodea;/ Aquí mi alma desea/ Venir a meditar: de aquí mi musa,/ Desplegando sus alas vagarosas,/ Por el aire sutil tenderá el vuelo; / Ya cual fugaz y bella mariposa / Por la selva florida,/ Libre, inquieta, perdida,/ Irá en pos de un clavel ó de una rosa, / Ya cual paloma blanda y lastimera / Irá a Chipre á buscar su compañera;/ Ya cual garza atrevida,/ Traspasará los mares,/ Verá todos los reinos y lugares;/ O cual águila audaz alzará el vuelo/ Hasta el remoto y estrellado cielo./ ¿No ves cuan ricas tornan a sus playas/ De las Indias las naves españolas / A pesar de los vientos y las olas? / Pues muy más ricas tornarás, mi musa, / De imágenes, de grandes pensamientos,/ Y de cuantos tesoros de belleza /Contiene en si la gran naturaleza. // Y de tu largo vuelo fatigada/ Vendrás a descansar, como a seguro / Y deseado puerto,/ A la sombra del árbol del desierto.//

 

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