Schubert Ganchozo Galarza

SCHUBERT GANCHOZO GALARZA
MUSICO Y COMPOSITOR.- Nació en Guayaquil el 6 de Mayo de 1.962 y fueron sus padres legítimos Vicente Antonio Ganchozo Moreno, cantante y bohemio, amigo de dar serenos a su esposa, oriundo de Calceta en Manabí, administrador de la hacienda bananera “La Florida” del grupo Quirola y Norma Galarza Puga, natural de San Juan, provincia de Los Ríos (1). El segundo de una familia de tres hermanos, recibió los nombres de Shuberth Antonio, el primero por un Grupo Musical de ese nombre en Calceta.

De cuatro años pasó la familia a Machala donde terminó de criarse Tímido, su padre le regalaba instrumentos para motivarle y cuando llevaba músicos amigos a su casa, bajaba a escucharles y así conoció a muchos, pues Machala era visitada continuamente, en especial para Septiembre, por la feria del Banano.

En unas navidades su padre le obsequió un organito rojo de juguete y sacó algunas piezas de oído: los boleros ‘Toda una vida”, “Solamente una vez” y “Reina Mía”. Su abuelita Amalia Puga le dio las primeras clases de guitarra y enseñó algunas polkas antiguas. Ella vivía en la Hacienda San Carlos separada de su esposo.

 

(1) Fueron sus abuelos Héctor Galarza, de Ventanas y Amalia Puga Barcos, de San Juan, que sabía tocar guitarra -Sabulón Ganchoso, de Calceta, constructor de Instrumentos de cuerda: bamdurrias, mandolinas, guitarras, mandolas que también tocaba. Gustaba organizar Grupos Musicales, protegía a los músicos, practicaba una sana bohemia y fue propietario de la finca “El Limón’” en Calceta y Luzmila Moreno Bazurto, de Calceta, de profesión sombrerera en Montecristi con los Mazzini y calificadora de los sombreros de las cien puntadas por pulgada cuadrada, que eran los más finos.
Estudió la primaria en la escuela católica “Jaramillo Montoya” de las monjas Maristas, donde la Madre Amparito, de nacionalidad española, le terminó de enseñar la guitarra, luego contrataría el colegio un Profesor. Shuberth entró con su hermano Vicente a esos cursos vespertinos y el 74 comenzó la secundaria en el “Manuel González” de los Hermanos Maristas de El Pasaje. En el Tercer Curso formó un primer Grupo Musical para acompañar las misas, después fundó con las alumnas del “Juan XXIII” el Conjunto Integración Católica pero terminaron enamorándose y se desintegraron.

El 79, a raíz de la crisis del banano, la familia pasó a trabajar unas tierras en Catarama, propiedad de los tíos Galarza, dueños de la Hacienda “La Felicidad”. Su padre sembró cultivos estacionarios con éxito aunque todo se perdió con las inundaciones del fenómeno del niño entre 1.982 y el 83.

Mientras tanto siguió el Quinto Curso en el Colegio “América” de Quevedo, viviendo en una pensión familiar. Su formación religiosa le impulsaba a hacerse Hermano Marista. Graduado de Bachiller con la Monografía “Radioactividad natural y trasmutaciones artificiales” tomada del texto de Seats Somansky, su padre trabajaba el predio “Monserat” en Chongón de su socio Mario Peña y vivía con su familia en un departamento en Eloy Alfaro y Maldonado frente a la fábrica La Universal.

El 80 principió el Curso Prepolitécnico de invierno, se enamoró y comenzó a tocar guitarra en las Peñas. Ese año fundó el grupo “Taller de Música”. Vivía con sus padres, practicaba una sana bohemia artística pues jamás ha aprendido a beber o a fumar. El 81 entró a la Escuela de Arqueología de la Escuela Politécnica del Litoral ESPOL y fundó el Grupo Musical de la Asociación de Empleados del Banco Central con catorce miembros que tocaban guitarras y se acompañaban con zampoñas, bombos, mandolinas, quenas, etc. Ensayaban tres veces a la semana y se presentaban en público con temas de la Nueva Troba Cubana (música estilizada con arreglos bien estudiados) poniendo de actualidad las melodías de Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Santiago Feliu, el chico Boarque del Brasil, etc. Era lo Inn en ese momento, le pagaban S/. 30.000 mensuales.

Ese año conoció a un grupo de jóvenes (Raúl Vallejo, los hermanos Adolfo, Gloria María, Liliam y Pablo Guevara Rodríguez entre otros) formó con ellos el Grupo Taller”, montaron Misas Criollas entre música Folk latinoamericana, temas como el Canto General de Pablo Neruda, la Misa Criolla Nicaraguense, etc. y se pusieron de moda. Su interés primordial era la Música y la Arqueología. El 82 intervino en el primer Seminario de Psicología Folklórica, en el Coloquio Internacional de Arqueología del Área y fundó el grupo musical “Umbrales” en la Politécnica que el 83 grabó un Long Play.

El 84 se presentó en el III Encuentro Latinoamericano de Cantautores de la Nueva Canción realizado en la peña el Rincón Folklórico de Mario Vega en Malecón y Juan Montalvo. El 85 ingresó al Museo del Banco Central en Guayaquil con S/. 50.000 mensuales, casó con Liliam Guevara Rodríguez, alquiló un departamento en Quito y Rosendo Avilés.

El 87 dio una charla sobre Arte, Cultura Popular y Cultura de Masas para la Asociación Juvenil Católica AJUCE, concurrió al I Seminario de Introducción a la Ciencia del Folklore, al II Encuentro de Defensa del patrimonio Nacional y dictó una charla sobre Cómo apreciar el Arte. En el Museo del Banco trabajaba bajo las órdenes de la Dra. Inés Flores.

El 88 diseñó sobre Animación y Cultura Popular, siguió un Seminario sobre Dirección y Administración de Teatros y Centros Culturales, fundó el grupo “Afro Palenque” de música folk, se metió al barrio Cristo del Consuelo y aprendió a tocar la marimba negra y la cayapa, diferentes a pesar que ambas se confeccionan con la misma madera de Chonta Pambil; la primera es batida con fuerza y se hace sorda mientras el negro canta y baila a su son; la segunda es confeccionada con gran cuidado pues la Chonta se corta en noche de luna y en determinadas fechas propicias, la afinan con agua para que retumbe y por eso vibra delicadamente y es mucho más sonora, aparte de que el Cayapa solo toca sonidos, no cantan ni bailan. Ese año dictó en el Conservatorio y en el Frente de Artistas Populares, varias charlas sobre las tradiciones marimberas en las tierra bajas del occidente ecuatoriano.

El 89 egresó de Arqueología y al plantear como tema de tesis el análisis de los Instrumentos Precolombinos de la costa ecuatoriana, a fin de demostrar una continuidad hasta lo actual, le dijeron que no había profesor para tal tesis y se quedó sin graduar. (2) Ese año salió del Museo.

El 90 estudió con Julio Bueno, Director del Departamento de Música de Quito, el sistema de anotación y clave musical y siguió varios Cursos de Computación en la ESPOL para manejar los sintetizadores musicales computarizados y electrónicos comenzando con el MIDI o interfase digital para instrumentos, que relaciona la música con el lenguaje cibernético de las computadoras.

Concurrió al Seminario de Ciencias de Folklore que dictó el Profesor Paulo de Carvalho Neto y presentó el Concierto-espectáculo “Concierta voz urbana” de una hora de duración con 17 canciones negras (andareles)convertidas en otras tantas composiciones al estilo Salsa- Jazz, tocadas con guitarras, bajos, marimbas, cununos y flautas traversas. El


(2) Shuberth estima que existen tres vertientes en la música del litoral ecuatoriano: 1) La Precolombina que no conocía instrumentos de cuerdas pues en la cerámica predominan los instrumentos aerófonos, membranófonos y metalófonos, 2) La Tradición Marimbera que se divide en tradición negra con currulaos, bambucos y fabricianos; la tradición Cayapa con guambireñas, aguas cortas y arroyos; la Tradición colorada con aguas largas y bambucos; y la Tradición Cuaikere o norteña. Desde el 1.200 antes de Cristo se conocía la Marimba traída a Mesoamérica por migraciones africanas occidentales.
público respondió bien, se emocionó, gritó y se paró. También presentó ocho veces el espectáculo de danza, teatro y música “Tambores para una canción perdida” historia de carácter negro, financiada por el Programa “El Ecuador Estudia” que dirigía Miguel Donoso Pareja y ambientada con 30 artistas en la obra de Jorge Velasco Mackenzie. El éxito fue enorme y se representó en Milagro, Santa Elena, las Galápagos, etc. En Santa Elena no hubo la suficiente coordinación con la Dirección Provincial de Educación y los artistas llegaron al día siguiente del anunciado, teniendo que presentarse en la plaza principal, pero el público se agolpó y aplaudió largamente al final.

El 91 se integró a los Seminarios de Dirección Escénica de Arístides Vargas, de Teatro del Movimiento de Mirilla Carbone, de Iniciación al teatro dictado por Marina Salvareza y de Iniciación a la danza Contemporánea del bailarín Jorge Parra, contrajo segundas nupcias con Omayra Moscoso Peso y montó y presentó en la Facultad de Comunicación Social el cuento “La Entundada” de Adalberto Ortíz con solo dos actores y su esposa cantando. También disertó sobre el Juguete artesanal en las tierras bajas del Occidente Ecuatoriano, comentó el Cancionero Popular del Profesor Gerardo Guevara y para la posesión de Toty Rodríguez como Subsecretaria de Cultura, presentó en Quito el espectáculo de música y danza “Coordenadas Mestizas” con el bailarín Jorge Parra.

El 92 participó en las “II Conversaciones de Junio: el arte en las calles” y montó un Concierto de música contemporánea con la Bolaños Banda Jazz en el teatro del Centro Cívico. El asunto se resolvió transformando los Jazz en música afroecuatoriana a base de los sonidos de la selva que pudo recuperar por sus investigaciones de campo. Ese año transformó “Coordenadas Mestizas” involucrando 26 personas entre músicos y bailarines. Resultó un hermoso espectáculo argumental que relata una historia con elementos de arqueomúsica tomados de un sintetizador, a base de las mediciones geométricas de las casas de la cultura Jama-Coaque, resultando una novedosa composición de tipo trifónico y luego pentafónico con réplicas de ocarinas. El asunto es simple: Un investigador llamado Shubertho, él mismo, representado por Luis Mueckay, aparece en el escenario en búsqueda de sonidos de la selva. Se escucha a una Banda de Pueblo que ingresa al teatro tocando el bolero “Toda una vida” y antecede a la Procesión del señor de las Aguas. Todos suben al escenario y comienza la función con música y luces de selva.

El 93 habló en la Subdirección Regional de Educación sobre Arqueomúsica en la costa ecuatoriana y presentó cinco veces en el Teatro del Centro Cívico el espectáculo “Solsticio 4.600”, con música computarizada a través de sintetizadores electrónicos que generan sonidos de síntesis digital, utilizando un lenguaje precolombino de ocarinas y otros instrumentos. El tema trata sobre Los Guerreros Huancavilca, que se despliegan en el escenario. Al fondo se presentan lienzos gigantes con sellos mantenses. La Coreografía corrió a cargo de Jorge Parra sobre ceremonias de reducción de cabezas, Tzanzas, práctica que fue usual en la costa ecuatoriana, según opinión de Shuberth.

El 94 trató sobre Arqueomúsica en el Auditorio del Banco Continental y sobre la Música y la Danza de la Casa de la Cultura. En varias salas de Guayaquil y Quito presentó su concierto estrictamente musical con pantalla gigante y recopilación de videos titulado “Shuberth, músico contemporáneo” y en el Teatro del Centro Cívico su gran concierto argumental con música Rock de piano, bajo, batería y guitarra, con actores y sanqueros titulado “El Canto a Bolívar”, basado en el texto original de José Joaquín de Olmedo. Propuesta con música rockera fuerte de guerra, lenguaje de rebeldía de la juventud actual. Como nota de interés se dió una masiva concurrencia de la comunidad rockera pesada, que aprobó el novedoso Concierto.

El 95 dio un Concierto de Cantos de Amor en la Casa de la Cultura, celebrando sus diez años como músico profesional pues no toca canciones ajenas sino únicamente las propias. Fueron temas románticos acompañados de piano, bajo, batería y guitarra.

Aspira a hacer un Banco de Sonidos que rescate lo musical precolombino, colonial y republicano de la costa ecuatoriana. Prepara comerciales para Radio y TV en su hogar- estudio de la Ciudadela Panorama en Durán donde vive con sus padres. Se especializa en Gingles para vender productos y en Bandas Sonoras para acompañar una obra comercial. Trabaja para el Estudio de Música “H02 Producciones” de Oscar Heinert Trujillo en el Alban Borja y esta montando su propia productora.

Ha formado la Compañía de Danza Contemporánea Amay con la baletista Irina Pesantes del Cuerpo de Baile del centro de Arte para presentar una interpretación de los modelos geométricos de las culturas Vegas y Valdivia temprano que llamará “Ancestros”, ampliando la arqueomúsica con la etnomúsica en planos de sonidos que multiplicados en rangos de frecuencias a una progresión geométrica y exponencial se transforman en luces.

Tiene una colección de diez discos compactos titulados “Música de la Nueva Era Técnica” o Etnic New Age, con los sonidos logrados a partir de las mediciones geométricas de las arquitecturas ancestrales con reflejos en otras cosas o instrumentos y un libro de más o menos cien páginas contenido sus teorías, basadas en los estudios del Arquitecto peruano Carlos Milla Villena, que en la obra “Génesis de la Cultura Andina” expone que el pensamiento geométrico de la antigua cultura andina se derivaba de la observación y sacralización de las medidas de la Constelación llamada en occidente la Cruz del Sur, habiendo sido Tumaca el Amauta o científico que difundió el conocimiento de ellas. (3)

El 95 presentó una Ponencia para el primer Taller de Planificación Estratégica de la Arqueología en el Ecuador.

De estatura mediana, tez canela, ojos y pelo negro, calvicie recién pronunciada, viene apoyando el arte ecuatoriano con la musicalización y la banda sonora de los espectáculos siguientes “Gali Galápago” del grupo de teatro Gestus, la obra teatral “En esta casa de enfermos” del teatro taller Luz y Sombra, “La Casa de enfermos” del teatro taller Luz y Sombra, “La Casa del que dirán” de la Asociación Cultural Sarao, la obra teatral “El Rincón de los amores inútiles”, la obra teatral “Antígona” del grupo Cine, la película “Te escribiré de París” de la Productora Buho, “Yerma” de García Lorca para la Sociedad Femenina de Cultura “La Celestina” de Fernando de Rojas, “La Vida es Sueño” de Calderón de la Barca, “Edipo Rey” de Sófocles “No puedo verte triste porque me mata” estrenada por Sarao, sobre el fallecido cantante Julio Jaramillo y que está considerada la primera integración teatral con danza y música, nuevo género en el país. 

(3) Tantos los tapices incásicos como los huancavilcas contienen jeroglíficos que no han sido comprendidos. Los antiguos sabios andinos hacían sus mediciones astronómicas a base de los espacios negros al revés de las constelaciones como en occidente, pero a raíz de la revolución de Manco Capac se dejó tal método, no del todo preciso debido a las variantes del círculo magnético de la Tierra, por otro más exacto basado en la medición solar, se adoptó oficialmente el nombre de Hijos del Sol para los Amautas del Imperio y sus gobernantes los Incas.

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