Archivos para compositores ecuatorianos

Segundo Cueva Celi

Posted in Author's name, historia, músicos ecuatorianos with tags on septiembre 25, 2008 by edmolin657

SEGUNDO CUEVA CELI
MUSICO Y COMPOSITOR.- Nació en Loja el 10 de enero de 1.901, Fue su padre el Doctor Juan Cueva García, ilustre abogado profesor del Colegio “Bernardo Valdivieso” de Loja, Cónsul del Ecuador en New Orleans, Ministro Plenipotenciario en Londres en 1.916 y luego en Panamá y Vicepresidente del ferrocarril ecuatoriano en New York. Fue su madre Zoila F. Celi Castro, prima hermana del notable compositor Salvador Bustamante Celi, todos lojanos.

Nació normal pero la inexperiencia del médico que le trajo al mundo, quien le puso en exceso nitrato de plata, le ocasionó un daño permanente en la vista, agravado a los cinco años cuando otro médico le recomendó unas ciertas gotitas dizque para mejorarlo, pero de la botica mandaron el remedio equivocado y al ponerle en el ojo izquierdo se lo quemaron para siempre, pues era un ácido. Desde entonces veía muy poco y únicamente con el derecho, era casi un ciego.

El niño se hizo tímido y meditabundo y rehuía el trato de sus compañeritos de escuela, refugiándose en la música pues poseía buen oído y exce1ente voz y aprendió sin maestros. Cuando ingresó al Colegio de los Hermanos Cristianos ya sabía tocar al piano con alguna destreza y fue la admiración de todos. El mismo diría después: “Era yo muy niño, iba a la escuela, a la espalda un morral y en mis manos un rondín y todas las mañanas al volver de clases, el Gerente de la Singer, un señor Lebly, me esperaba al paso y luego de oírme tocar, me regalaba una peseta. Mi nuevo profesor, el Hermano francés Antonino, solía decir: A Segundo debemos ponerlo en manos del franciscano Antonio Vega, gran violinista doctorado en Lima, quien hizo de mí un amante de la música. Desde los siete años empecé a escribir música religiosa para el Coro de San Francisco; más tarde, vino la música profana, particularmente la de la tierra, pues el padre Vega me enseñó composición, armonía, dictado musical”. De nueve años se presentó por primera vez en público con gran éxito, ejecutando piezas sencillas en el armonio de esa iglesia pues sus piernas no alcanzaban los pedales.

En 1.916 formó parte del “Sexteto de Loja” con Francisco Rodas Bustamante, Segundo Puertas Moreno, David Pacheco, Serafín Alberto Larriva, Manuel Torres, Sebastián Valdivieso Peña y Antonio Eduardo Hidalgo. En 1.917 aprendió a tocar violín sólo con el método “Maya-Van” que le envió su padre desde los Estados Unidos.

Poco después comenzó a hacer voluntariado con las monjas de Loja y daba clases particulares de música para ayudarse pues era muy pobre y vivía con su madre de lo que buenamente ella producía en labores de mano.

En 1.920 su gran amigo Emiliano Ortega Espinosa le pidió que pusiera música a la poesía Vas Lacrimarum de José María Egas y así fue como nació el pasillo de ese nombre.

En 1.923 su padre le envió dinero para que se traslade a Colón en Panamá, donde fue huésped de Colón Eloy Alfaro. En el hospital de esa ciudad le operaron la vista pero no mejoró.

En 1.926 se enamoró de la joven Victoria Espinosa Ruiz, le dio numerosas serenatas y terminaron casados un año después. En 1.928 su padre les invitó a viajar a Quito donde estaba de Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente y allí se mantuvo de su trabajo como concertista de violín en diversos teatros y Centros artísticos, pero, su esposa -que siempre tuvo el carácter malgenioso- pronto se cansó del clima capitalino y lo obligó a regresar a Loja, frustrando sus planes para el futuro. Entonces adquirió una casa cercana a la Plaza de San Sebastián, que hoy ostenta en su fachada una placa de mármol puesta en su honor.

Desde 1.935 fue profesor de Música del Bernardo Valdivieso y ganó una Medalla de Oro por su arte. Entre los años 40 y 50 recibió numerosas preseas de la Municipalidad de Loja y del Colegio La Dolorosa por su himno a la Virgen. También compuso valses, pasillos, nocturnos y hasta música seria de carácter sinfónico. Otra vena especial de su ingenio fue la música escolar a base de canciones simples, rondas infantiles y marchas patrióticas.

Su carácter amable, jovial, la suavidad de su trato con los demás, su pobreza franciscana, su personalidad serena, todo le granjeaba el cariño y la comprensión de los que tuvieron el privilegio de conocerle y tratarlo, así como de escuchar sus finas composiciones tales como “Ultimo Recuerdo”, el pasillo “Pequeña Ciudadana” con letra de Alejandro Carrión, “Tardes del Zamora”, “Laura” y “Dulce Tristeza”. Entre sus mejores pasillos se cuenta “Vaso de Lágrimas”, “No importa”, “A Ella”, “Madrigal de Seda” que inmortalizaron su nombre, así como “Plegaria Salvaje” que presentó en Cuenca la famosa bailarina Osmara de León, de danzas modernas, por eso conocida -como la de los pies desnudos.

En 1.943 fue Concejal en su ciudad natal. En 1.947 ingresó de miembro de la Casa de la Cultura y por largos años dirigió los programas radiales de la estación “Ondas del Zamora”.

En 1.958 fue llamado por el Presidente Camilo Ponce Eníiquez para entregarle la Orden Nacional al Mérito y se quedó a vivir en Quito. Ya estaba jubilado y consiguió varios contratos. La Radio Nacional del Ecuador y la de la Casa de la Cultura le propusieron ejecutar varios Conciertos semanales de piano que pronto se hicieron famosos y eran esperados en la mayor parte de las casas con notable interés. Su vecino Enrique Avellán Ferres le pidió que musicalice su “Clarita la negra” como canto infantil.

También instaló una pequeña Academia de Música en su domicilio, donde tenía relojes pendulares en casi todas las habitaciones que gustaba sincronizar diariamente pues era meticuloso y ordenado, así como jardinero y agricultor en sus ratos perdidos porque su casa de Loja tenía una pequeña huerta. Impartía clases por las tardes a numerosos jóvenes de ambos sexos. Pronto su casa se transformó en cenáculo de artistas y compositores de valía. Allí iban a visitar al maestro N. Carpio Abad autor de La Chola Cuencana, Enrique Espín Yépes de Pasional, Miguel Angel Casares de Lamparilla, el ex Director del Conservatorio de Quito Juan Pablo Muñoz Sánz, quien fue su más íntimo amigo; sin embargo, no sólo eran músicos sus asiduos visitantes, también concurrían Manuel Agustín Aguirre y su esposa Teresa Borrero, el yuro Andrés F. Córdova, quien siempre llegaba cargando un viejo acordeón y se encerraba en la sala a tocar música y a hablar de todo un poco.

Los diputados lojanos le llamaban por teléfono para pedirle que oyera a tal o cual hora sus discursos, también le visitaban para recopilar información en su Biblioteca, pues la tenía especializada en Loja y su provincia.

En 1.967 obtuvo el 1° y 2° premios en el concurso de villancicos en Quito y en junio del 68 el Municipios de Quito le tributó homenaje público. Ese año tuvo un problema de salud a causa de una molestia estomacal que no pudo ser diagnosticada en el Hospital del IESS y que al evolucionar se le transformó en un cáncer que lo despedazó físicamente en pocos meses de increíbles sufrimientos. Perdió tres arrobas de peso en un proceso muy doloroso aunque no perdió su buen humor ni su proverbial gentileza.

La noche anterior a su muerte, estando en su casa el Dr. César Ayora -médico de cabecera- acompañado de dos jóvenes galenos lejanos que en el Colegio Valdivieso habían sido sus discípulos en las clases de música, el enfermo pidió que les sirvieran algún refrigerio o una copita de vino y poco después entró en coma, falleciendo al día siguiente 17 de abril de 1.969, a las 12 y 10 de la larde, de 68 años de edad, siendo sepultado en la cripta de la Iglesia de San Francisco.

Su deceso produjo consternación en toda la República. Su provincia decretó tres días de duelo y al poco tiempo en 1.973 le levantó un busto en bronce para perennizar su memoria.

Dejó doce álbumes de música que esperan su publicación, más de ochenta composiciones grabadas dentro y fuera de la República y casi tres mil temas diferentes que algún día deberán ser difundidos. Fue un musicólogo excepcional (Compositor y ejecutante notabilísimo) que también escribió ensayos sobre aspectos esenciales de la música, mucho de los cuales salieron publicados en la revista “Mediodía”, órgano del Núcleo Provincial de Loja.

Fue austero y de escasa vida social, a pesar que en confianza era sumamente comunicativo. La radio “La voz de los Andes” conserva en sus archivos versiones magnetofónicas de sus numerosas intervenciones, que demuestran la depurada técnica que había adquirido en la ejecución del violín y piano, también fue muy diestro en la guitarra, el acordeón y el bandolín y en éste último instrumento logró hermosas interpretaciones religiosas.

Siempre caminó erguido y elegante, usando lentes oscuros por su deficiencia visual.

 

SEGUNDO CUEVA CELI
MUSICO Y COMPOSITOR.- Nació en Loja el 10 de enero de 1.901, Fue su padre el Doctor Juan Cueva García, ilustre abogado profesor del Colegio “Bernardo Valdivieso” de Loja, Cónsul del Ecuador en New Orleans, Ministro Plenipotenciario en Londres en 1.916 y luego en Panamá y Vicepresidente del ferrocarril ecuatoriano en New York. Fue su madre Zoila F. Celi Castro, prima hermana del notable compositor Salvador Bustamante Celi, todos lojanos.

Nació normal pero la inexperiencia del médico que le trajo al mundo, quien le puso en exceso nitrato de plata, le ocasionó un daño permanente en la vista, agravado a los cinco años cuando otro médico le recomendó unas ciertas gotitas dizque para mejorarlo, pero de la botica mandaron el remedio equivocado y al ponerle en el ojo izquierdo se lo quemaron para siempre, pues era un ácido. Desde entonces veía muy poco y únicamente con el derecho, era casi un ciego.

El niño se hizo tímido y meditabundo y rehuía el trato de sus compañeritos de escuela, refugiándose en la música pues poseía buen oído y exce1ente voz y aprendió sin maestros. Cuando ingresó al Colegio de los Hermanos Cristianos ya sabía tocar al piano con alguna destreza y fue la admiración de todos. El mismo diría después: “Era yo muy niño, iba a la escuela, a la espalda un morral y en mis manos un rondín y todas las mañanas al volver de clases, el Gerente de la Singer, un señor Lebly, me esperaba al paso y luego de oírme tocar, me regalaba una peseta. Mi nuevo profesor, el Hermano francés Antonino, solía decir: A Segundo debemos ponerlo en manos del franciscano Antonio Vega, gran violinista doctorado en Lima, quien hizo de mí un amante de la música. Desde los siete años empecé a escribir música religiosa para el Coro de San Francisco; más tarde, vino la música profana, particularmente la de la tierra, pues el padre Vega me enseñó composición, armonía, dictado musical”. De nueve años se presentó por primera vez en público con gran éxito, ejecutando piezas sencillas en el armonio de esa iglesia pues sus piernas no alcanzaban los pedales.

En 1.916 formó parte del “Sexteto de Loja” con Francisco Rodas Bustamante, Segundo Puertas Moreno, David Pacheco, Serafín Alberto Larriva, Manuel Torres, Sebastián Valdivieso Peña y Antonio Eduardo Hidalgo. En 1.917 aprendió a tocar violín sólo con el método “Maya-Van” que le envió su padre desde los Estados Unidos.

Poco después comenzó a hacer voluntariado con las monjas de Loja y daba clases particulares de música para ayudarse pues era muy pobre y vivía con su madre de lo que buenamente ella producía en labores de mano.

En 1.920 su gran amigo Emiliano Ortega Espinosa le pidió que pusiera música a la poesía Vas Lacrimarum de José María Egas y así fue como nació el pasillo de ese nombre.

En 1.923 su padre le envió dinero para que se traslade a Colón en Panamá, donde fue huésped de Colón Eloy Alfaro. En el hospital de esa ciudad le operaron la vista pero no mejoró.

En 1.926 se enamoró de la joven Victoria Espinosa Ruiz, le dio numerosas serenatas y terminaron casados un año después. En 1.928 su padre les invitó a viajar a Quito donde estaba de Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente y allí se mantuvo de su trabajo como concertista de violín en diversos teatros y Centros artísticos, pero, su esposa -que siempre tuvo el carácter malgenioso- pronto se cansó del clima capitalino y lo obligó a regresar a Loja, frustrando sus planes para el futuro. Entonces adquirió una casa cercana a la Plaza de San Sebastián, que hoy ostenta en su fachada una placa de mármol puesta en su honor.

Desde 1.935 fue profesor de Música del Bernardo Valdivieso y ganó una Medalla de Oro por su arte. Entre los años 40 y 50 recibió numerosas preseas de la Municipalidad de Loja y del Colegio La Dolorosa por su himno a la Virgen. También compuso valses, pasillos, nocturnos y hasta música seria de carácter sinfónico. Otra vena especial de su ingenio fue la música escolar a base de canciones simples, rondas infantiles y marchas patrióticas.

Su carácter amable, jovial, la suavidad de su trato con los demás, su pobreza franciscana, su personalidad serena, todo le granjeaba el cariño y la comprensión de los que tuvieron el privilegio de conocerle y tratarlo, así como de escuchar sus finas composiciones tales como “Ultimo Recuerdo”, el pasillo “Pequeña Ciudadana” con letra de Alejandro Carrión, “Tardes del Zamora”, “Laura” y “Dulce Tristeza”. Entre sus mejores pasillos se cuenta “Vaso de Lágrimas”, “No importa”, “A Ella”, “Madrigal de Seda” que inmortalizaron su nombre, así como “Plegaria Salvaje” que presentó en Cuenca la famosa bailarina Osmara de León, de danzas modernas, por eso conocida -como la de los pies desnudos.

En 1.943 fue Concejal en su ciudad natal. En 1.947 ingresó de miembro de la Casa de la Cultura y por largos años dirigió los programas radiales de la estación “Ondas del Zamora”.

En 1.958 fue llamado por el Presidente Camilo Ponce Eníiquez para entregarle la Orden Nacional al Mérito y se quedó a vivir en Quito. Ya estaba jubilado y consiguió varios contratos. La Radio Nacional del Ecuador y la de la Casa de la Cultura le propusieron ejecutar varios Conciertos semanales de piano que pronto se hicieron famosos y eran esperados en la mayor parte de las casas con notable interés. Su vecino Enrique Avellán Ferres le pidió que musicalice su “Clarita la negra” como canto infantil.

También instaló una pequeña Academia de Música en su domicilio, donde tenía relojes pendulares en casi todas las habitaciones que gustaba sincronizar diariamente pues era meticuloso y ordenado, así como jardinero y agricultor en sus ratos perdidos porque su casa de Loja tenía una pequeña huerta. Impartía clases por las tardes a numerosos jóvenes de ambos sexos. Pronto su casa se transformó en cenáculo de artistas y compositores de valía. Allí iban a visitar al maestro N. Carpio Abad autor de La Chola Cuencana, Enrique Espín Yépes de Pasional, Miguel Angel Casares de Lamparilla, el ex Director del Conservatorio de Quito Juan Pablo Muñoz Sánz, quien fue su más íntimo amigo; sin embargo, no sólo eran músicos sus asiduos visitantes, también concurrían Manuel Agustín Aguirre y su esposa Teresa Borrero, el yuro Andrés F. Córdova, quien siempre llegaba cargando un viejo acordeón y se encerraba en la sala a tocar música y a hablar de todo un poco.

Los diputados lojanos le llamaban por teléfono para pedirle que oyera a tal o cual hora sus discursos, también le visitaban para recopilar información en su Biblioteca, pues la tenía especializada en Loja y su provincia.

En 1.967 obtuvo el 1° y 2° premios en el concurso de villancicos en Quito y en junio del 68 el Municipios de Quito le tributó homenaje público. Ese año tuvo un problema de salud a causa de una molestia estomacal que no pudo ser diagnosticada en el Hospital del IESS y que al evolucionar se le transformó en un cáncer que lo despedazó físicamente en pocos meses de increíbles sufrimientos. Perdió tres arrobas de peso en un proceso muy doloroso aunque no perdió su buen humor ni su proverbial gentileza.

La noche anterior a su muerte, estando en su casa el Dr. César Ayora -médico de cabecera- acompañado de dos jóvenes galenos lejanos que en el Colegio Valdivieso habían sido sus discípulos en las clases de música, el enfermo pidió que les sirvieran algún refrigerio o una copita de vino y poco después entró en coma, falleciendo al día siguiente 17 de abril de 1.969, a las 12 y 10 de la larde, de 68 años de edad, siendo sepultado en la cripta de la Iglesia de San Francisco.

Su deceso produjo consternación en toda la República. Su provincia decretó tres días de duelo y al poco tiempo en 1.973 le levantó un busto en bronce para perennizar su memoria.

Dejó doce álbumes de música que esperan su publicación, más de ochenta composiciones grabadas dentro y fuera de la República y casi tres mil temas diferentes que algún día deberán ser difundidos. Fue un musicólogo excepcional (Compositor y ejecutante notabilísimo) que también escribió ensayos sobre aspectos esenciales de la música, mucho de los cuales salieron publicados en la revista “Mediodía”, órgano del Núcleo Provincial de Loja.

Fue austero y de escasa vida social, a pesar que en confianza era sumamente comunicativo. La radio “La voz de los Andes” conserva en sus archivos versiones magnetofónicas de sus numerosas intervenciones, que demuestran la depurada técnica que había adquirido en la ejecución del violín y piano, también fue muy diestro en la guitarra, el acordeón y el bandolín y en éste último instrumento logró hermosas interpretaciones religiosas.

Siempre caminó erguido y elegante, usando lentes oscuros por su deficiencia visual.

 

 

Alberto Solano

Posted in músicos ecuatorianos with tags on septiembre 16, 2008 by edmolin657
Solano de la Sala Alberto PDF Imprimir E-Mail

Lugar de nacimiento: Loja

Fecha de nacimiento:  22 de marzo de 1949.

ESTUDIOS REALIZADOS

PRIMARIA: Escuela Hermanos Cristianos

COLEGIO: Bernardo Valdivieso

SUPERIORES: Universidad Central del Ecuador.  Universidad Técnica Machala.

TÍTULOS:

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.

SOCIÓLOGO.

TRAYECTORIA ARTÍSTICA

  • El primer grupo que integró:  “Los Bric-a-Brac”
  • Orquesta “los 7 latinos”
  • Orquesta “Combo Estelar” (Quito)
  • Orquesta “Los Láser”  (Quito)
  • Quinteto “Fantasía” (Machala)
  • Orquesta “Los Leones” (Machala)
  • Estudiantina Colegio Técnico de Arenillas
  • Grupo Folklórico del Instituto Superior “Santa Rosa”
  • Grupo los “Celestes”
  • Grupo “Capítulo 4″

FESTIVALES EN LOS QUE HA PARTICIPADO

  • Festival OTI de la canción
  • Festival de la Mitad del mundo
  • Festival de la Composición UNL.

DIGNIDADES OCUPADAS

  • Presidente de la  Asociación de  Lojanos Residentes en el Oro.
  • Presidente de la Asociación de Profesores del Colegio Nacional Machala.
  • Vicerrector del Colegio Nacional Machala
  • Miembro activo de la Casa de la Cultura
  • Vicepresidente de la SAYCE en Loja.

TEMAS GRABADOS EN CD

  • Mi muchachita
  • Loja Pequeñita y de Cristal
  • Reina del Cisne
  • Para que siempre te acuerdes de mí
  • Sultana del Zamora
  • Tus 15 Primaveras
  • El árbol de mi casa
  • Vengan los niños
  • Que no daría por ti
  • Solo para ti
  • Marcia
  • Mírame a los ojos
  • SKY
  • Himno de la Fundación Oro
  • Himno del Colegio Cléber Franco Cruz (Machala)
  • Nos quedamos tan solos
  • Quiero una Patria Grande

OBRAS LITERARIAS

  • Metodología de Estudio  8vo Año
  • Metodología de Estudio  9no Año
  • Metodología de Estudio 10mo Año
  • Realidad Socio – Económica Ecuatoriana
  • Herramientas Teóricas de Economía y Sociología.

Carlos Silva Pareja

Posted in Author's name, músicos ecuatorianos with tags on septiembre 14, 2008 by edmolin657
Guayaquil 5 noviembre 1909 – Guayaquil 11 mayo 1968. Compositor y guitarrista.Empezó a estudiar guitarra por su cuenta; en 1926 ingresó a la Escuela de Música de la Sociedad Filantrópica del Guayas, donde estudió bombardino. Permaneció en esa institución aproximadamente cuatro años; aprendió a leer y escribir música. Posteriormente, en 1942, a los 33 años inició el aprendizaje de contrabajo en la Academia de Música del italiano Angelo Negri*.

Empezó a componer aproximadamente a los 18 años de edad. Entre sus piezas musicales mencionamos: Bajo la tarde (pasillo) / Arturo Borja (texto); Desde aquella mañana (pasillo) / Enrique Rivadeneira A., texto; El último beso (pasillo) / Armando Martínez Guerrero, texto; La canción del dolor (pasillo) / Armando Martínez Guerrero, texto; Lirios marchitos (pasillo) / Martín de la Selva, texto; Pasionaria (pasillo) / José Buenaventura Navas, texto; Perla negra (pasillo) / Martín de la Selva, texto; Piedad (pasillo) / Enrique Rivadeneira A., texto; Soledad (pasillo) / Medardo Angel Silva, texto.

Fausto Gortaire Chiriboga

Posted in músicos ecuatorianos with tags , , , on septiembre 14, 2008 by edmolin657

Gortaire Chiriboga Fausto

Riobamba 27 enero 1931. Cantante y compositor.

Estudió canto en forma particular con un profesor alemán. Presentó repertorio de música ecuatoriana en las radios, teatros y televisión, dentro del país y en el extranjero. También compuso algunos pasillos, valses, pasacalles y boleros. Entre sus pasillos con música y texto propios, se pueden anotar:

Momentos de dolor; Tu ausencia; Incomprensión. (Bibliografía: FPE).

Carlos Amable Ortiz

Posted in cancionero nacional, músicos ecuatorianos, notas periodísticas with tags , on septiembre 6, 2008 by edmolin657

Biografía del compositor Carlos Amable Ortiz (“el pollo”)
Nace en la ciudad de Quito el 12 de marzo de 1859 y muere en esta misma ciudad el 3 de octubre de 1937.
Fue compositor, violinista y pianista. Alumno en el primer Conservatorio de Música fundado en 1870 en Quito donde realizó estudios de piano y violín.
Por sus aptitudes y aprovechamiento recibió vario premios en los certámenes del plantel y la promesa del Presidente Gabriel García Moreno de una beca para ir a terminar sus estudios musicales en el Conservatorio de Milán, la cual no llegó a concretarse a causa del asesinato del magistrado.
Ortiz fundó en 1888 La Estudiantina Ecuatoriana; y entre 1888 y 1893 fue director de bandas del Ejército. También trabajo organista de la Iglesia de San Marcos y la Catedral.
Obtuvo el segundo lugar en el concurso musical que se realizó en Quito con motivo de la Expedición Nacional de 1892 con su pieza “estudios de un violinista”. Una de sus primeras composiciones datan del año 1875, el schotis “Gratitud”. Compuso un considerable número de obras tanto académicas como populares.
Realizó labores dentro de la docencia dictando clases particulares de piano y violín.
Sus partituras eran muy cotizadas en los almacenes de música, que también proveían sus composiciones en rollos de pianola en la primera década del siglo XX.
Entre sus obras se encuentran: A unos ojos, Corazón que sufre, El proscrito, Ilusión Perdida, La patria en el Ecuador, Mi corazón en pedazos, Mi dolor, Plegaria, Los Trece, Flor del alma, Tu imagen está en mi corazón, Un recuerdo, Reír Llorando, Soñarse muerto, Te vas y me dejas (pasillos); Ay mi patria (bolero), El baquiano (valse), Gotas de sangre en el alma (valse Boston), Guayaquil heroico (one step), Los ayes del alma (valse), Reliquias del Mariscal de Ayacucho (pasodoble fúnebre) Yo y ella (valse), Momentos de tristura (yaraví),

Tomás Abilio Bermúdez

Posted in músicos ecuatorianos, notas periodísticas with tags , , , on septiembre 6, 2008 by edmolin657

Bermúdez Quijije Tomás Abilio

Charapotó Cantón Sucre (Manabí) 20 marzo 1931-. Guitarrista, compositor y cantante.

Aprendió a tocar la guitarra con don Manuel García, su tío Benito Quijije, el compositor Nicasio Safadi* y Custodio Sánchez. Muy joven conformó el Conjunto Bahía, luego el trío Los Soberanos. Como requintista, ha acompañado a los más destacados artistas populares del Ecuador.

Su primer disco lo grabó a los 19 años. Además de la guitarra, toca el bajo eléctrico, el bandolín y el violín. Sus obras más conocidas son, los pasillos: Una lágrima y un adiós, Hasta cuándo corazón; el sanjuanito La Chicha de la santa; los boleros Morena linda, Olvídame y Un bolero para ti. También compuso los pasillos: Por tu amor que se fue, Olvidemos el pasado, Sin corazón, La ausencia de tu amor, Mi regreso, No tardes, Vuelve a mí, Realidad, Ante tus plantas; y el sanjuanito: Viva la comadre. (Bibliografía: Abilio Bermúdez: 12 canciones, letras y partituras. Guayaquil: SADRAM, 1981).

Edgar Palacios Rodríguez

Posted in Author's name, músicos ecuatorianos with tags , , on agosto 20, 2008 by edmolin657


MUSICO.- Nació en Loja el 7 de Octubre de 1.940 y fue bautizado con los nombres de Edgar Augusto. Fueron sus padres el Dr. Luis Emilio Rodríguez, abogado, Profesor del Colegio Bernardo Valdivieso y luego de la Universidad de Loja, músico en sus años mozos, tocaba flauta y cantaba, fallecido en 1.973, y Julia Palacios Moreno, naturales de Loja.

El penúltimo de seis que nacieron en el barrio del Sagrario. Desde la infancia se sintió atraído hacia la música pues cantaba a dúo con sus amigos. De cuatro años acostumbraba marchar detrás de las bandas de los batallones cuando éstas salían a las calles y lo hacía con tal seriedad que despertaba la admiración y simpatía de los transeúntes.

El 45 su familia se cambió a una casa del Coronel de Witt en el barrio de Santo Domingo y aprendió a tocar guitarra sin necesidad de maestros. El 46 asistía a la iglesia de Santo Domingo a tocar pingullo, maracas, cualquier instrumento de percusión, en las cuatro misas diarias que comenzaban a las cinco de la mañana y terminaban a las ocho. Le pagaban dos reales por misa. Los domingos ganaba más porque eran siete misas.

Estudió la primaria en la escuela fiscal Miguel Riofrío, interviniendo en los diferentes actos artísticos que se ofrecían con motivo de las celebraciones patrióticas y sociales. A los ocho años ingresó al Conservatorio en tiempos del Director Francisco Salgado Ayala y fue alumno de Violoncelo de Jorge Ortega, pero como era zurdo tuvo problemas con él y finalmente salió, poco después clausuraban el Conservatorio por falta de rentas. Durante las vacaciones trabajaba de campanillero de carro de basura y unos compañeros de trabajo le obsequiaron una flauta usada, que habían reciclado de un camión, aprendiendo inmediatamente a tocarla. Tal su facilidad para los instrumentos musicales.
El 52 ingresó al Bernardo Valdivieso para seguir la secundaria. Con el Profesor Segundo Cueva Celi formó parte de la Estudiantina en la interpretación de flauta, mandolina, bandola y guitarra y cantó en el Coro. Con el Profesor Segundo Puertas Moreno, que además de Músico era sastre por haberse graduado en la escuela de Artes y Oficios, también tocó trompeta en la Banda de Música. En Loja existía un buen ambiente musical debido a la influencia religiosa de los franciscanos, que habían sido excelentes músicos a principios de siglo.

El 54 trabajó en las vacaciones como Ayudante de Cadenero en los tanques de Agua Potable. El 57 empezó a componer boleros y valses instrumentales y formó el Conjunto Musical “Los Delfines” con sus compañeros del Valdivieso. Edgar tocaba trompeta, instrumento que acababa de descubrir. Estefan Valarezo se lucía con el Clarinete y Saxofón y los cantantes eran Jorge Ochoa Ruiz, Adriano López y N. Soria.

El 58, al reabrirse el Conservatorio de Loja bajo la dirección de José Bustamante Palacios, entró a estudiar Teoría e Instrumentos, perfeccionando sus conocimientos y como trompetista fue parte de la Orquesta dirigida por Bustamante.

Graduado de Bachiller, inició en 1.959 sus estudios superiores en la recién abierta Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Loja, continuándolos hasta el tercer Curso, pues se encontraba tramitando dos becas de estudios de música, una en Italia y otra en Rumania, cuando en Febrero del 62 el Presidente Carlos Julio Arosemena Monroy visitó Loja en compañía del Embajador de los Estados Unidos Maurice Berbaum y en el almuerzo y recepción que les brindaron las autoridades provinciales en el comedor del Hotel Amazonas tocó un solo de trompeta. Gratamente impresionado el Presidente le llamó a felicitar y el Embajador, para no quedarse atrás, le ofreció un Curso en los Estados Unidos. Poco después le enviaba los papeles de una Beca para seis meses, pero justamente esa semana le llegaron las otras dos opciones, una de igual tiempo para Italia y otra de estudios completos por cinco años en el Conservatorio “Cipriam Porumbesco” de Bucarest, en Rumania, que aceptó por ser la más conveniente.

El 7 de Noviembre salió de Loja a Guayaquil. En la isla Puná tomó el barco y tras 26 días de viaje arribó a Italia con tres compañeros también becarios. Por tierra siguieron a Austria, Checoslovaquia y finalmente el 16 de Octubre pudo tomar sus primeras clases de trompeta, aunque después tuvo que seguir otros Cursos de Cultura General de la Música, Práctica Pedagógica, Desarrollo social del país (Rumania). Vivía en una residencia universitaria, casó por poder con su novia Marcia Mendieta Vivanco que también viajó a Rumania. Matrimonio feliz con una hija.

En Bucarest compuso varios Pasillos que enviaba a Loja con motivo de los cumpleaños de su madre, también realizó numerosas presentaciones con sus compañeros del Conservatorio y como solista interpretando música ecuatoriana para todos los países del este de la Cortina de Hierro y Austria. Al rendir su grado en la especialidad de trompeta, fue solista con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Bucarest.

A principios del 67 viajó a París con los suyos y siguió un curso de Trompeta en el Conservatorio. En Junio retornaron a Loja, realizó algunas presentaciones pero como el ambiente era muy estrecho, a finales del año siguieron a Quito, se empleó de Profesor por horas en el Colegio 24 de Mayo, alquiló una casa, trabajó en la voz de los Andes en la Diez de Agosto y Naciones Unidas y empezó a ofrecer Conciertos y recitales en diferentes ciudades del país con el auspicio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

En Abril del 68 aceptó ocupar el cargo de Director de la Escuela Superior de Música (antiguo Conservatorio) adscrita a la Universidad de Loja con S/. 3.200 mensuales de sueldo, que no era mucho, iniciando una verdadera proyección artística de la música de Loja y su provincia pues ese mismo año le puso música al poema “Boletín y Elegía de las Mitas” de la autoría de César Dávila Andrade, escribió un oratorio para orquesta, coro y solistas, o cantata popular divida en doce cuadros para presentación en Concierto con una Orquesta Sinfónica, que terminó de componer el 70. Igualmente fundó el Conjunto Universitario de Loja, perfeccionó a la Orquesta del Conservatorio, inició el Coro en Loja y la Escuela se clausuró para ser reabierta como dependencia del Ministerio de Educación y Cultura bajo el nombre de Conservatorio Nacional de Música Salvador Bustamante Celi.

Reestructurados los estudios desde 1.971 creó la orquesta Sinfónica compuesta de 60 músicos, la Orquesta de Cuerdas con 80 niños y jóvenes, la de Viento con 26 jóvenes y la de Percusión con 50 niños, logró el equipamiento del Conservatorio con instrumentos para todas las especialidades. El 72 inició las gestiones para la construcción del edificio, terminando hasta el 80 tres bloques con 70 aulas, implementó una Biblioteca de Música y Cultura general. El 74 viajó al Japón con el Conjunto Universitario. En Yokohama fue condecorado tras realizar un programa con el conjunto universitario en la Televisión NHK del Japón. El 78 fue invitado por Inter-Naciones para realizar una visita a los Conservatorios y otros centros culturales de Alemania Federal. También concurrió ese año como delegado del Ecuador a la reunión de la Unesco para América Latina y el Caribe con sede en Bogotá y editó “Política Musical del Ecuador” con el diseño programático de lo que debe ser la educación musical en nuestro país, en aproximadamente 120 págs.

A principios del 80, aprovechando el primer proyecto del Instituto Ecuatoriana de Crédito Educativo IECE, obtuvo cincuenta pianos Baldwyn de fabricación norteamericana, para otros tantos estudiantes, al precio de S/. 30.000 cada uno. Lamentablemente su situación económica era crítica, pues su sueldo seguía siendo bajo, a duras penas se elevaba a S/. 12.000 mensuales, pero en Abril fue contratado por el Consejo Provincial del Pichincha por S/. 30.000 para fundar la banda Juvenil del Pichincha y se vio precisado a aceptar, después le ascenderían a Director de la Unidad de Música.

Dejaba al Conservatorio de Loja renovado con 300 instrumentos, edificio propio, biblioteca, etc. viajó a Quito y logró que el Ministerio de Defensa también le designara Director de las Bandas del Ejército con sueldo aparte, donde aún continúa.

En Quito construyó una casa con un préstamo al IESS en la Avenida Universitaria que habita con su esposa e hija y tía, formó el Coro Pichincha, la Orquesta de Vientos y Percusión, la Orquesta de Cámara, el Quinteto de Cuerdas Pichincha y la Gran Banda integrada de las Fuerzas Armadas con 500 músicos que debutó el 24 de Mayo del 81 en el Estadio Atahualpa, con música Clásica, Popular y Marcial por lo de Paquisha, pocas horas antes de que el Presidente Jaime Roldós Aguilera y su Comitiva se accidentara con el trágico resultado que todos conocemos.

También ha formado la Banda Juvenil del Pichincha con 120 músicos y las Bandas Infanto-Juveniles de Macará con 50 niños, de Celica con 40, de Gonzanamá con 60, de Manta con 65, de Santo Domingo de los Colorados con 50, de Amaguaña con 50, de Sangolquí con 50 niños bajo los auspicios de los Ministerios de Defensa y Bienestar Social.

Ha dado a la luz pública varios folletos pedagógicos a saber 1) Proyecto de Investigación y Estudios de diagnósticos de la Cultura. 2) Perspectiva para la Planificación del desarrollo Cultural de la provincia de Loja, área de Música, en 1.988.- 3) Proyecto de Desarrollo Musical, equipamiento musical del sector musical en el Ecuador, 1.987-88.- 4) Proyecto de investigación y rescate de la obra del Maestro Segundo Cueva Celi, compuesto de dos partes: 1) Sus Pasillos famosos en un libro con 50 partituras y el disco, y 2) Música escolar de Segundo Cueva Celi en un libro.

En 1.987 fue declarado el Mejor Ciudadano de Loja y el Ministerio de Defensa le entregó la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito Rumiñahuy. El 91 fue finalmente representado su Oratorio “Boletín y Elegía de las Mitas” en el Teatro Sucre. La Sinfónica de Quito fue dirigida por el Maestro Alvaro Manzano y el auspicio correspondió al Ministerio de Bienestar Social, ejercido por el Ing. Raúl Baca Carbo.

En Enero del 93 creó el Sistema de Música para niños especiales SINAMUNE que ofrece terapia musical y sistema de capacitación a niños y jóvenes especiales con problemas cerebrales, físicos, etc. y sistemas musicales formales para niños y jóvenes no videntes. Dicha escuela, de 30 profesores, está dirigida por él y funciona en la Ciudadela Carcelén.

Su producción musical totaliza 150 composiciones de variada naturaleza con canciones de contenido social, himnos para instituciones, marchas Juveniles y otras canciones. Ha grabado 40 discos de larga duración con música ecuatoriana ligera, clásica, patriótica, etc. Se destacan los discos de música clásica grabados por su hija Ada y la colección de cincos discos titulada “Edgar Palacios en Concierto”. Sus presentaciones en Conciertos suman casi dos mil.

Proyecta la fundación de una Escuela de Música con un programa de enseñanza muy completo de cuatro años de duración.

Vive en la urbanización Los Cipreses frente al Condado. Ha viajado por diferentes países de América, Europa y Asia, es Asesor de la CCE y se encuentra atareado en los arreglos Corales y en las Composiciones de Oscar Vargas Romero.

Fuente: Biblioteca Rodolfo Pérez Pimentel

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